Advierten que el alcohol antes de los 18 no deja desarrollar el sistema nervioso.-

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Así lo asegura una nueva investigación que precisa que la ingesta alcohólica en un organismo que aún no llegó a la edad adulta, impide la formación de su capacidad cognitiva y lo condiciona seriamente a futuro.

No es nuevo que el consumo de alcohol entre los adolescentes trae un sinfín de problemas y peligros. Ahora, sin embargo, un nuevo estudio viene a confirmar no sólo los peligros de esa relación sino a aportar un dato más que preocupante: la ingesta de bebidas alcohólicas en menores de 18 años puede interrumpir la formación del sistema nervioso, algo que reduce notablemente la capacidad cognitiva en la edad adulta.

El estudio, difundido esta semana y elaborado por la Universidad de San Pablo, en Brasil, precisa que el uso abusivo del alcohol mata anualmente a más de 3 millones de personas en el mundo, de acuerdo a los últimos datos dados a conocer por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Hasta los 18 años, cualquier sustancia psicotrópica puede comprometer la capacidad cognitiva”, asegura Zila Sánchez, uno de los responsables del trabajo y quien precisa que a esa edad que traza el límite entre la adolescencia y el comienzo de la adultez “todo el sistema nervioso central del adolescente está en proceso de formación y su cerebro desarrolla nuevas conexiones entre las neuronas. Cualquier sustancia psicotrópica puede interrumpir esta formación, comprometiendo la capacidad cognitiva de uno para toda la vida”.

Para los hacedores de la investigación, hasta el final de la adolescencia lo ideal es evitar este tipo de sustancia. “Es un momento para alejarse de cualquier consumo de alcohol -sugiere Sánchez-. Para el adolescente, no existe el concepto de ‘beber un poco’. Todavía no ha desarrollado tolerancia y, a menudo, una lata de cerveza es suficiente para que terminen intoxicados”.

Lo que apuntan los investigadores de San Pablo entra en perfecta sintonía con la mirada que tienen distintos investigadores locales. Para el médico clínico Diego Rausani, por caso, las conclusiones de este informe confirman los riesgos que representa la ingesta de alcohol en chicos menores de 18 años. “Hasta antes de esa edad -asume- el sistema enzimático para metabolizar el alcohol aún no está desarrollado, es decir que el adolescente no tiene la madurez hepática suficiente y su sistema está incompleto. Hay que tener en cuenta, además, que las redes neuronales también maduran entre los 18 y los 24 años, por lo que cualquier ingesta de esta sustancia antes de los 18 años es lo más parecido a una bomba de tiempo”.

Las advertencias de los distintos especialistas que abordan la problemática se encuadran en un contexto donde las estadísticas demuestran que el consumo de alcohol en este segmento se encuentra en crecimiento. Según un estudio de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), entre 2010 y 2017, el consumo de alcohol en adolescentes de 12 a 17 años aumentó más de un 13%, siendo la franja etaria en que se verificó el aumento mayor.

Según el Observatorio Argentino de Drogas, además, el alto consumo de alcohol en la población adolescente alcanza casi al 70% de los estudiantes de 17 años, que declaró haber bebido alcohol el último mes. Quienes estudian el tema detallan que actualmente lo que predomina entre los chicos es el llamado atracón de alcohol, o binge drinking, que busca alcanzar el estado de embriaguez en el menor tiempo posible, con las graves complicaciones médicas y exposición a situaciones de riesgo que eso conlleva.

“Esta problemática es un fenómeno mundial, pero las cifras locales son altamente alarmantes”, apuntan desde la Defensoría del Pueblo de la Provincia, donde relevamientos recientes determinaron que más del 70% de los jóvenes de nuestra región admite consumir alcohol en niveles problemáticos, en tanto que el inicio de la edad de consumo ya se ubica en los 12 años.

Concretamente, el trabajo del organismo estatal precisa que el 69 % de los adolescentes de entre 12 y 17 años encuestados en la ciudad de La Plata consume alcohol. Ese estudio fue realizado en base a una muestra de 500 menores en la que se solicitó información acerca de la denominada “previa” que realizan antes de salir a fiestas o boliches. Del total de adolescentes que ingirieron alcohol, el 40% lo hizo durante los fines de semana y 4 de cada 10 “mezclaron” diferentes bebidas.

Para Rausani, más allá de lo que detalle la investigación paulista, hay que tomar conciencia de que “el alcohol es una sustancia tóxica para el cerebro por múltiples mecanismos, tanto por el efecto del etanol sobre las neuronas como por los déficits de vitaminas y nutrientes o afectación hepática que conlleva. Esto implica la pérdida de neuronas y de sinapsis, causando lo que se llama atrofia cerebral. No es casual que las personas con consumo crónico de alcohol duplican su riesgo de presentar deterioro cognitivo y demencia”.

Fuente:ElDía.

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