Coronavirus: cómo ser optimista a pesar del contexto negativo.-

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Especialistas analizaron para The New York Times mecanismos mentales de defensa para tener una mirada diferente en medio de la pandemia.

Con el interminable flujo de noticias urgentes que llevan al límite nuestra salud mental, parece irrisorio hablar de optimismo en este momento. Tal vez, te preocupe perder tu trabajo, tu casa o a un ser querido. Tal vez, ya te ocurrió. Tal vez, te preocupe tu propia salud, y quizá te sientas indefenso o agobiado. Sea lo que sea, el optimismo parece un lujo que pocos de nosotros podemos permitirnos. Sin embargo, en el fondo, el optimismo no requiere que escondas esos sentimientos de ansiedad y negativos. No se trata de sonreír cuando no tenés ganas. El optimismo simplemente es tener esperanza en el futuro, incluso cuando el presente parezca totalmente negativo. Cognitivamente, esto es un desafío, porque requiere que reconozcas tus emociones positivas y negativas a la vez, y que permitas que coexistan. Por difícil que sea defender el optimismo en tiempos de crisis, es cuando resulta más útil.

El optimismo puede reducir los efectos negativos del estrés, lo cual nos permite lidiar con las experiencias traumáticas y recuperarnos más fácilmente. Con todo esto en mente, hay algunas evidencias respaldadas por investigaciones para lidiar con el estrés y la ansiedad que seguramente estás sintiendo en este momento.

Practica la autocompasión

“Una de las claves para volverse más resiliente es practicar la compasión con nosotros mismos y con los demás”, dijo Stephanie Marston, psicoterapeuta. Cuando nos encontramos enfrascados en ideas negativas que no nos llevan a ninguna parte, es importante dar un paso atrás para terminar con el ciclo de ansiedad, comentó Marston. “Esto puede incluir tomar una pausa y concentrarnos en nuestra respiración en vez de nuestros pensamientos, cambiar nuestro entorno físico o ayudar a alejarnos de nuestro espacio mental inicial, o tener una conversación con alguien en quien confiemos para conocer una nueva perspectiva al respecto”.

Es importante reconocer que, en condiciones extremas, todos estamos haciendo lo mejor que podemos, “y necesitamos comprensión, cuidado y cariño adicionales”, dijo Marston, para después agregar: “¿Qué palabras necesitás escuchar para sentirte reconfortado acerca del virus en este momento? ¿Son realistas? ¿Qué medidas debes tomar para protegerte, o para ofrecerte algo positivo?”.

Disfruta el placer de las pequeñas cosas

Con pocas opciones para pasar el tiempo durante la cuarentena, quizá descubras que algunas actividades mundanas, como preparar el té o alimentar al perro, se volvieron extrañamente placenteras. Concentrate en eso: estas actividades al parecer aburridas y cotidianas pueden ser una distracción bienvenida del torrente de malas noticias. “En cuanto al comportamiento, sugiero que las personas limiten su consumo de noticias cada día y realicen actividades placenteras”. Eso no significa cerrarte por completo a la información, sino consumir esa información de manera más intencional. En vez de leer todas las novedades conforme ocurren, por ejemplo, podrías apartar una hora en la mañana y una en la tarde para mantenerte informado.

Busca significados

En un estudio clásico acerca del trauma, las personas analizadas escribieron sobre sus experiencias traumáticas quince minutos al día. Quienes pudieron encontrar un significado en sus experiencias informaron sufrir menos estrés, tener más sentimientos positivos y padecer menos enfermedades que quienes simplemente escribieron sobre sus experiencias cotidianas. “La pandemia puede ser una oportunidad para que la superemos con un sentido mejorado del propósito, así como una mayor compasión por los problemas de los demás”, comentó Marston. En efecto, eso no significa ser ingenuo o insufriblemente positivo acerca de los sucesos actuales. “Pero cuando abordamos este desafío con seguridad o esperanza, es probable que nos vaya mejor y podamos convertir las experiencias difíciles en lecciones importantes”, agregó.

Sé generoso y sé parte de la comunidad

Las acciones altruistas también pueden hacerte sentir mejor. “Cuando oyes hablar de personas que combaten el virus, ¿puedes permitir que eso refuerce la idea de ser parte de una comunidad global?”, preguntó Marston. “¿Puedes ponerte en sus zapatos y decir: ‘Así se siente estar vivo en este momento’?”. Aunque las oportunidades de ayudar al prójimo son limitadas, porque la mejor manera de ayudar en este momento es quedarse en casa, tratá de encontrar pequeñas maneras para mejorar tu comunidad, ya sea comprando despensa para un vecino o ver si está bien un amigo o un familiar vulnerable. Quizá haga que toda esta situación sea un poco más manejable.

No ocultes tus sentimientos negativos

Los sentimientos negativos tienen una función, y no debes ignorarlos. Nuestras emociones negativas nos dicen que algo está mal, por lo que es más probable darle al problema la atención necesaria para resolverlo. “Las emociones negativas, como la ansiedad, el miedo y la duda, pueden actuar como un embudo de atención que cierra la mente a detalles importantes”, dijo Marston. “Esto puede ser valioso para evaluar situaciones durante la pandemia y separar los hechos de la ficción con la abrumadora cantidad de información que estamos recibiendo”. Los pensamientos excesivamente negativos pueden ser inútiles, pero también los pensamientos demasiado optimistas.

“No se trata de pasar por alto las emociones negativas asociadas con el estrés, los traumas y los cambios en nuestras vidas, sino de dejar que convivan con otros sentimientos”, dijo Marston. 
El optimismo consiste en darse permiso de tener esperanza, incluso si te sientes extremadamente ansioso, infeliz o temeroso. No se trata de ignorar tus sentimientos negativos sobre la crisis, sino de encontrar una manera de evitar que te abrumen. 

Fuente: The New York Times 

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