Reforma al Régimen Penal Juvenil: La baja de la edad de imputabilidad no puede ser un eje de política criminal.-

0
361

Entrevista a la Dra. Laura Taffetani.-

REFORMA AL RÉGIMEN PENAL JUVENIL: LA BAJA DE LA EDAD DE IMPUTABILIDAD NO PUEDE SER UN EJE DE POLÍTICA CRIMINAL.

¿Entonces,  por qué hablamos de un problema  que no está siendo el problema verdadero?  ¿Por qué no estamos hablando de lo que sucede en  las villas, por qué no estamos hablando de la complicidad del estado en estas cárceles  a cielo abierto en las cuales el narcotráfico, el paco y  el hambre  circulan y son verdaderos actos criminales del estado frente a nuestros niños y jóvenes?

                Días pasados el Ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, anunció la decisión del Poder Ejecutivo nacional de abrir  el debate sobre la Reforma a la ley Penal Juvenil  y específicamente  planteó la edad de  imputabilidad como uno de los  aspectos a tratar en el marco de  una  reforma integral.

                La muerte de Braian en el Barrio Porteño de Flores  luego que dos delincuentes en moto le dispararan a quemarropa,  y la necesidad de respuestas de la sociedad que pidió la remoción de las autoridade policiales, seguramente  pudo ser uno de los disparadores del anuncio. Pero,  resultaría cuanto menos demasiado sencillo si la solución para disminuir el índice de criminalidad estuviera en   proponer  únicamente    una reforma al Régimen penal Juvenil.

                Para analizar  la  relación entre   la situación de vulnerabilidad de menores de edad   y el índice de  criminalidad resulta una  buena  alternativa conocer el planteo de quienes cotidianamente  trabajan  abordando esta problemática social.

             Y no precisamente por  la tranquilidad de la  época estival,   el dialogo ameno y directo fluye con  Dra. Laura Taffetani,    abogada y secretaria  del Consejo de Administración de la Fundación Pelota de Trapo,    da cuenta  que el tema de que lo que sucedía con los chicos  tenía que ver justamente con la cuestión de ese país que estaba cambiando a fines de la década del 70. Que ingresaba en un modelo tan neoliberal y que empieza ante el cierre de las fábricas de Avellaneda, se sabe que era un icono en eso. Define a Morlachetti como un luchador  y recuerda que  comienzó  con casa de los niños, que era un programa con  una casa para los chicos en la que se compartía  la crianza entre las familias  y los chicos,  y que hoy sigue siendo así, aunque se configuró una familia totalmente distinta.  Esa es la propuesta de Pelota de Trapo, cuyo eje  se fue sustentando con esos programas que se fueron haciendo en estas cuatro décadas  y que fue justamente pensar un país diferente en un lugar determinado y como desafío entre niños, niñas adolescentes y adultos. Era un mismo desafío. “No son  un problema los chicos, el problema somos todos en el espacio de vida que construimos alrededor nuestro”, define.

                     Pelota de Trapo es una organización que nació hace 40 años, en Avellaneda, Pcia de Buenos Aires,   fundada por el sociólogo  Alberto Morlachetti,   pudo unir  allí  esas  dos cuestiones:  la infancia y  la política.

                    Laura refiere que desde la Fundación el delito no fue visto nunca como un tema especial, sino como tantos otros que sufren y que viven los chicos y en todo caso lo que siempre sabían  que podían  ganar en el imaginario y que sigue siendo el desafío hoy a pesar de la dificultad, porque “estamos en un medio que conspira contra eso, es justamente  un proyecto de vida lo que diferencia  cualquier situación en las cuales los chicos se  ven involucrados sea como víctima de delitos, sea como autores, sea viviendo situaciones realmente sumamente difícil a veces para poder tramitar con edades tan  tempranas, es justamente eso, que proyecto de vida queremos, no él solo o ella sola, sino que proyecto de vida queremos entre todos”.

                     La Fundación desarrolla su actividad desde  su sede en   Avellaneda  y desde un trabajo en redes,  más amplio, en todo el país,   con una visión y perspectiva de trabajo unificada y  enriquecida por  las distintas miradas de varias  organizaciones no gubernamentales.

              Pelota de Trapo funda en el año 1987 el Movimiento Nacional “Chicos del Pueblo” en  1987 junto con otras organizaciones a nivel nacional porque reconoce esta cuestión.  Laura Taffetani reconoce que en  realidad la idea fue siempre dar respuestas concretas en el territorio  porque uno también debe ser coherente  con los discursos y si uno dice que la cosa va por un lado  tiene que mostrar también hechos que indiquen que es posible ir por ese lado. Pelota de trapo al igual que cualquier otra organización que ha querido luchar por algo más allá en dar respuesta a los chicos en su territorio, muestra que es posible de este modo y por otro  lado pelea para que las condiciones que se deban modificar sean las de un sistema económico social y cultural que es lo que se instauró hasta los años 40.

                     “En estos últimos cuarenta años lo que fue sucediendo es esta cuestión de un país que fue en retroceso, dentro de un mundo que fue en retroceso con  un capitalismo cada vez más acentrado, donde   la necesidad cada vez más  de salir de nuestros territorios se hizo absolutamente  visible.  Ya en el año 87 cuando se crea  el movimiento Nacional Chicos del pueblo en el cual justamente sale a disputar  un país diferente para  nuestros niños y niñas,  poniendo el centro donde debe ser, en  volver a pensar un país que nos tenga a todos, que podamos pensar  un país realmente de felicidad, todo lo contrario a la propuesta que se da en un sistema capitalista como el  que ha ingresado nuestro país en la década del 70, de una forma tan salvaje y esa es la pelea.  Es  dialéctico, hacemos nuestro trabajo en el territorio pero salimos a disputar en el país por que justamente las causas se encuentran ahí y la necesidad de la transformación  también se encuentra ahí. Son necesarias ambas patas. Nosotros decíamos que con la marcha de los chicos que hemos salido a recorren a veces el país era como ponerle rueditas al trabajo que hacíamos todos los días en nuestras organizaciones”.

                  “Por eso el tema de la baja de imputalibilidad que hoy se propone no es un tema de política criminal y no  salimos a contestarlo más alla que hemos escrito bastante  sobre el tema. El punto no es si está bueno o no está bueno,  si los  chicos a los 14 años piensan o no piensan. Sino que nuestro  eje es que justamente,   este no está siendo el problema. ¿Entonces,  por qué hablamos de un problema  que no está siendo el problema verdadero?  ¿Por qué no estamos hablando de lo que sucede en  las villas, porqué no estamos hablando de la complicidad del estado en estas cárceles  a cielo abierto en las cuales el narcotráfico, el paco el hambre  circula y son verdaderos actos criminales de estado frente a nuestros niños y jóvenes?”.

                          “Fijate que días atrás estábamos hablando de las zonas liberadas cuando fue lo de Flores  y los actos de corrupción de la policía,  y de golpe salimos hablando de los chicos. Estamos viendo y asistiendo s situaciones de femicidios espantosas pero no armamos una mesa  desde el ministerio de seguridad para discutir  que se hace. Hoy mataron a una  mujer en la propia unidad penitenciaria. Dentro de la unidad la mató su ex pareja.  Y acaban de matar otra mujer  en  Glew,  de esto no estamos hablando. ¿ Porqué estamos hablando de los chicos entonces?“.

EL TERRITORIO: DISTINTAS VARIABLES, UNA CAUSA COMÚN.

                           En lo concreto de la actividad diaria,  con la  amplitud de abordarlo en todo el territorio nacional, encuentran  variables de las problemáticas. Pero en líneas generales encuentran  en común las causas de  las problemáticas en  niñez, adolescencia y su relación con el delito.

                              “Lo que vemos en común en el espacio que compartimos con otras organizaciones de las provincias,  que es un espacio que se llama la escuela de Educadores Populares y lo que vez en común es una misma exclusión  en mayor o en menor medida si son zonas muy urbanas,  si hay cordones  que rodean como es el gran Rosario o el gran Córdoba  o zonas rurales donde realmente son situaciones  sumamente inhóspitas para cualquier niño o niña  que no goce los  privilegios de estar incluido en el Pacto social  de la modernidad”, manifiesta Laura Taffetani.

                           Y agrega: “Lo que si uno ve  y que es absolutamente infalible como estrategia, es la construcción de vínculos.  Volver a construir vínculos. Los chicos y las chicas han dejado de tener referencias en los adultos   con toda la razón. Uno vuelve a reconstruir esos puentes.  El que lo vuelvan a querer es tan simple, y que sea considerado que fundamentalmente pueda ser parte del deseo de otra persona. Y es para todos, no solo para los chicos que delinquen. Por eso para nosotros y cualquiera de estas organizaciones  cuando un chico ingresa, no importa porque ingresa.  Si fue víctima o autor. Lo que interesa  es como vivimos.  Como volvemos de llenar de vida nuestra historia y como podemos proyectarnos. Ningún chico puede tener futuro sino tiene un presente que le permita serlo. Por eso lo primero de todo es que vuelva a pararse sobre sus pies. Ese es el primer hecho pedagógico necesario para poder pensar juntos como vivir de otro modo. Las problemáticas en general son las mismas, lo que cambian son las dimensiones o las formas. La principal es la exclusión y en distintas manera pero siempre se da que hay gente que nació en la cuna que no correspondía nada le cabe, hasta las cosas más esenciales que son una caricia, que es el sentirse amado”.

POLÍTICAS DE ESTADO VERSUS PROPUESTAS ESPASMÓDICAS.-

                             Pero no solamente desde el estado y las instituciones se construye una idea en el  imaginario social respecto de un tema,  sino  que  la mirada de la sociedad propiamente,  hacia los niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad, resulta otro elemento importante a la hora de la definición de las políticas públicas a encarar. Y allí cobra virtualidad como la sociedad misma se vincula o se desvincula con una problemática, y que tipo y calidad de vínculos construye.

                               La Dra. Laura Taffetani habla desde lo teórico, pero esencialmente desde su experiencia  e indica que:  “Lo vincular tiene un contexto siempre. Cuando hablo de vincular  no hablo de la relación que el estado plantea a través de sus aparato represivos.  Un estado nunca puede amar. Un estado que excluye a los chicos nunca puede amar. Lo haga a través de los institutos, lo haga por mecanismos de control, el estado no ama. Lo que si  siempre sucedió en las  respuestas de las comunidades, lo vivimos en las sociedades de beneficencia del siglo XIX,   se vivió desde la iglesia con la forma de la caridad, que quizá es una de las formas más acentradas , una de las cosas más crueles que está pasando hoy que es el  nuevo mecanismo de control social que es la adopción, la adopción como caridad, lo cual es una cosa espantosa. Siempre existieron este tipo de cuestiones  y el nuevo mecanismo de control social que es la adopción. La adopción como caridad. Es una cosa espantosa.  Siempre existieron este tipo de cuestiones, por eso hablo de que  construir vinculo en una organización  en un  colectivo que permite transformar la vida es una cosa,  crear  vinculo en la iglesia es otra y en el estado obviamente el único vinculo que puede crear el estado  en  cualquiera de sus efectores es de represión esto  no quita como viene pasando, que es tan difícil a veces  haya gente que este trabajando en el estado y que pretenda hacer otra cosa pero es como que  te dijera siendo abogada que el sistema judicial  es fantástico, por que como soy abogada  entonces no quiero verme. No puedo enmascarar la realidad. El sistema judicial tiene una función muy clara que es reproducir y custodiar este modelo y trabajo en esa contradicción. Lo mismo le pasará a algunos empleados del estado, obviamente no estoy hablando de un carcelero. Lo bueno es separar paja del trigo. Lo que no ha sucedido estos últimos años. En eso siempre hable de que se pone todo en una misma bolsa y se habla igual de cualquier cosa. Las  violaciones a los derechos de niñas, niños y adolescentes en instituciones  de las cuales la peor es la familia en las  cuales los chicos han sido víctimas. Enmascaramos esas situaciones y  las otras instituciones tienen que ver con la falta de control del estado y algunas promovidas por el propio estado”.

                                En una mezcla de sonrisa que  indica lo absurdo muchas veces de esos vínculos,  Laura recuerda  en este sentido  el caso   del cura Julio César Grassi, acusado de abuso infantil y corrupción de menores en la “Fundación Felices los Niños”.  “Todos habíamos hecho denuncias contra Grassi y sin embargo quien lo apañaba era el propio estado. Y quien le dio 2.000.000 de dólares fue Cavallo. Eso es otra historia, pero hay  que ser muy claro en el tipo de construcción que estamos hablando y no colocar todo en un mismo nivel uno está trabajando contra el estado, si uno quiere trabajar  realmente  un sistema económico,  social y cultural que responde a una sociedad feliz,  no responde con la lógica del estado. Eso es algo muy básico  de la sociología y que ya muchos  pensadores han escrito y que podamos hoy desmentirlo, ese por lo menos es mi pensamiento. Otra cuestión es que también hay gente muy  valiosa que trabaja en el estado y que ha peleado desde esa idea. Pero este estado es criminal”.

                              “En ese sentido esta bueno pensar también cuales son los mecanismos de control social.  Cuando nace la ley de patronato de menores el problema no es la institucionalización en si mismo. El problema es haber separado una población a la que había que controla r con otra  que sería  la de parámetros normales, con una familia tipo  y  que va a la escuela y accede a todos los derechos.  En el caso de la ley de patronato Argentina, nace en un contexto anarquista, y lo dijo Agotte, su creador en el año 1919,  en los debates parlamentarios, que esta ley responde a controlar los hijos de los anarquistas que estaban asolando la ciudad.  La esencia del patronato de menores tiene que ver con armar  un mecanismo legal por el cual interviene el estado en la familias, las sustrae y puede de ese modo efectivizar un control social. Y donde se  materializó eso, en la institucionalización y en la adopción. Eran las dos situaciones en las que le sustraían los hijos. De hecho a mi me toco participar en juris contra jueces  que el tema eran las adopciones. Ahora esto se ha reconfigurado totalmente. Los mecanismos de control social del estado son las cárceles a cielo abierto  donde tenés a los chicos confinados en barrios de emergencia. Y a los chicos que osan salir de allí, ahí si tenés el sistema de promoción y protección  de derechos  que sigue siendo de la misma forma que el patronato, solamente actuando para determinados chicos  no para todas las situaciones, y el sistema de responsabilidad penal juvenil que actúa para otro determinado sector. Pero si uno suma la cantidad de niños y niñas que viven en asentamientos y que sufren vulneración de derechos en general,  que son millones, con los que ingresan al sistema de niñez en la provincia de Buenos Aires, es nada, muy pocos niños llegan a ese sistema”.

                            “Y el ultimo para perfeccionar, por lo que genera en el imaginario social, fue la adopción.  La adopción como política de estado. La adopción nunca puede ser una política de estado, por que la adopción es una de las posibles respuestas que se puede tener en relación a un niño en excepción como lo es la institucionalización. Un niño  debe estar entre el tema de ir a un hogar convivencial o la adopción solo cuando realmente se han agotado todas las instancias”.

                              “El tema de  la adopción como política de estado es otra cosa. Implica que se está diciendo que hay una sola forma de resolver las cosas, y esa es quitando  a las familias pobres sus hijos para llevarlos a las de los que están mejor.  La  respuesta justamente es devolverlos, por que justamente gran  porcentaje de las adopciones hechas este último tiempo,  que los chicos han sido devueltos dos o tres veces. Por que además es una locura pensar  de ese modo. Se debe pensar en adopción cuando hay un evento como la primera guerra mundial en que la adopción vuelve a ser puesta en  órbita en el tema  legal en Europa o en Argentina  la adopción  cobra fuerza a propuesta de Evita a consecuencia del terremoto de San Juan para esa situación. Se puede hablar como política de estado en esas magnitudes. Cuando la plantea en una situación como lo está  planteando en la argentina en las últimas décadas, es como forma de control social y así son las consecuencias tan terribles que tenemos sobre el tema”.

                            “Hay muy pocos chicos institucionalizados si se compara con la cantidad de chicos en los barrios que no llegan a  buen puerto. Una de las  Cosas más ricas que tuvo la Convención de los Derechos del Niños y que ha sido   por que la convención fue producto de las Organizaciones, eso no hay que olvidarlo, por que fue  una lucha de muchos años. Justamente de lo que se trata es que vos no podes tener una formula para  resolver  esta problemática. La única fórmula acá es  que  los chicos desde sus nacimiento deben tener condiciones para vivir, esa es la formula. Todo el resto, después cada chico y cada chica tiene su propia estrategia de  sobrevivencia y lo que no se puede hacer  es violentar esto. Con esto quiero decir que no hay fórmula ideal. Los hogares, hay propuestas muy ricas por que son comunitarias, salen  del modelo familiar pero no van contra el modelo de las familias de los chicos. Nunca  competimos contra la familia de los chicos, ese es el tema. Hay chicos que  no quieren cambiar su familia, la mayoría de ellos. Y a veces uno complementa lo que les falta a la familia y hay veces que no es el hogar el tema. Uno tiene que tener un montón de respuestas. La comunidad suele ser sumamente creativa en esto y generalmente cercenamos esta cuestión. Se es muy hipócrita en el sentido de que la mayoría de los chicos que en la provincia de Buenos Aires están viviendo un verdadero infierno están dentro de los asentamientos.  Y ahí no llegan el servicio local  ni el servicio zonal y cuando llegan es porque ya hubo una situación muy grave. No puede haber respuestas generales para los chicos. Está mal cualquiera.  Ni todo se resuelve con hogar convivencial,  ni todo se resuelve con adopción, ni todo se resuelve como se está haciendo ahora: no resolviendo. Por que los chicos que no ingresan en este momento, ya que hay muchos chicos que están viviendo situaciones  sumamente graves que nosotros las estamos viendo y que no se toman medidas, poruqe? Por que se dice que no se debe institucionalizar. Es una locura. Como tampoco se puede institucionalizar a un chico y tomar una medida de abrigo  por  3 meses por que si la situación era tan grave como para tener  que separarlo de su familia, la situación no se resuelve en 3 meses. Hoy lo que se está haciendo es eso.  Se  revolean los chicos. Se cumple  la medida. Listo, 3 meses pase a la familia, pase el que sigue. Esto no está centrado en los chicos. Uno tiene que partir de lo que necesita cada chico y  dar la respuesta necesaria, y en eso  son infinidad de posibilidades que no se resumen en dos o tres. Y esa ha sido la experiencia tan rica que ha vivido cualquiera de nosotros. Cuando hablaba hoy de vínculos, aclaro que no me refería solo al tema de los hogares, vinculo significa que el otro es tan importante como cualquier otro miembro de nuestra vida y que vamos a estar disponibles, lo que abre un vinculo es la disponibilidad”.

DISCURSOS DIVORCIADOS DE LA PRACTICA. EL ROL DE LOS INTELECTUALES.-

                      La función de los intelectuales todavía pendiente de  bajar a la práctica sus teorías mantienen como protagonista el  enfrentamiento entre discursos y  acción. Las reglas del  marketing llevan las de ganar y  plantean  con slogans que carentes de acciones consecuentes, quedan solo en eso, frases que repetimos una y otra vez sin eficacia en la práctica.

                   «Estás tocando un tema que es muy profundo, el tema de los intelectuales y los tiempos que tocan vivir. Considero que todo lo que ha sido el discurso académico está bastante alejado. Ha estado y está bastante alejado de las necesidades del territorio, no solo por un cuestión de práctica sino por una cuestión de opciones. Si hay algo que duele de esta época, es la complicidad de los intelectuales, de la sociedad  de haber aceptado este mundo tan desigual  y que esto se refleja en las teorías, no solo en Argentina, también está pasando en el mundo, hay mucho alejamiento y  no es inocente. Para mantener un determinado status de vida en este mundo como está planteado hay que hacer concesiones. Y  en el tema infancia ha sido sumamente doloroso por que uno  ve que está lleno de gente que habla de los chicos  pero muy pocos que estén  dispuestos a realmente denunciar, a realmente poner el cuerpo por ellos y es durísimo por que algunos hemos estado juntos mucho tiempo y  bueno después los ves circulando por las distintas estamentos, dando charlas, pero cuando estamos en un momento álgido decis ¿Quién está? Te das vuelta y no están. Saben que a veces ponen en riesgo su trabajo o ponen el acento en lo complejo del sector. A mi me resulta indignante cuando una va a un servicio local escuchas  profesionales quejándose que están tan agotados, y resulta que los que están pasándola mal son los chicos. Hay una inversión en esto, considero que con el tema de  los profesionales han quedado pocos  y creo que vienen generaciones con las cuales esto se puede revertir, esa debe ser la apuesta grande. Hay que volver a hablar de lo que Gramsci decía, hay que volver a armar los profesionales orgánicos, los intelectuales orgánicos y para eso se requiere también tener una visión de mundo diferente, que es lo que está faltando, por eso hay un divorcio tan grande entre la teoría y la práctica. Por que la teoría está avalando este sistema que estamos viviendo.

                          Decenas de aristas podemos encarar con las anécdotas  que surgen. Nos quedamos con una contradicción que refleja algo de lo que  hablamos inicialmente al comenzar la entrevista, la coherencia.  “Fíjate que cosa más terrible. El año pasado la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de La Plata sacó una resolución que prohíbe a los chicos de  la calle ingresar a la unidad académica, y puso dos patovicas  en la puerta para que esto no pueda ser posible. No pasó en la Facultad de Ingeniería, pasó en la Facultad de Trabajo Social, que es una Facultad que después saca discursos muy de izquierda. Pero lo concreto y lo real  que la respuesta que pudo dar a situaciones complejas que obviamente lo son cuando los chicos entran a las unidades académicas y a veces generan hechos de violencia,  su respuesta fue la represiva. Esta respuesta se  dió  en una unidad académica donde justamente   se tendría que trabajar estas dificultades como desafíos de aprendizaje. Esto es lo que está pasando”.

Entrevista realizada el 6 de enero de 2017 a  la Dra. Laura Taffetani, Secretaria del consejo de Administración de la Fundación Pelota de Trapo que preside Norma Vasconi, quien ha acompañado a su creador Alberto Morlachetti.  Sede en la calle Uruguay 209, Avellaneda, Pcia. De Buenos Aires.

Graciela E. Achabal.-

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.