Saladillo: dudaban de los contagios y hoy tenemos 45 casos positivos; esperan el primer fallecido y como sigan algunas conductas lo vamos a tener.-

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    La primera etapa luego de declarada la pandemia y de decretado el 20 de marzo el aislamiento preventivo social y obligatorio en Argentina, tuvo un importante acatamiento en Saladillo, y, en general en todo el país. Quizá fresco el colapso de los sistemas de salud en Italia y España, nuestros vecinos consideraban creíble las consecuencias del covid-19 que había causado estragos en países considerados desarrollados y del primer mundo. Hoy, los datos de la realidad nos imponen nuevos y mayores desafíos a los ciudadanos y a los funcionarios públicos.

    Con la sumatoria de días en aislamiento, el relajamiento fue visible en espacios públicos y se fue adueñando de las acciones y actividades que no estaban permitidas, que constituían infracciones a la normativa de excepción vigente para evitar la inminente propagación del virus.

    El gobierno nacional con acierto tomó las medidas iniciales para mantener amesetada la curva de contagios, decisiones sin las cuales es evidente que nuestro frágil y devastado sistema de salud pública hubiera colapsado al poco tiempo. Eso dio tiempo a preparar equipos médicos, acopiar insumos, habilitar camas en terapias intensivas y de las comunes.

    Pasados los 130 días la curva de contagio comenzó a subir y el pico no llegó todavía a su techo a nivel nacional con los focos en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires, principalmente en el Área Metropolitana, la que incluye la primera franja del Conurbano bonaerense. Esta situación se fue extendiendo hacía los distritos del interior.

    Desafortunadas acciones de evidente irresponsabilidad social no solo exponen a los infractores en forma individual , y por ende a su entorno familiar y de contactos, sino que ponen en riesgo a toda la comunidad, incluidos aquellos que responsablemente cumplen protocolos y demás medidas básicas para evitar el contagio.

    Esto no quiere decir que no deba coordinarse con la actividad de subsistencia de cada uno de nosotros, sobretodo de los que no vivimos del estado, quienes dependemos de nuestro trabajo diario para subsistir y sostener nuestros hogares.

    Si bien el monopolio del covid-19 con su éxito marketinero entusiasmó a algunos políticos, es bien real que desplazó a otros temas esenciales: el tratamiento de los pacientes con patologías crónicas y/o todas las patologías que fueron surgiendo entre ellas la declarada EPIDEMIA de dengue; el funcionamiento de la Justicia y el nuevo sistema jurídico de excepción; por citar algunos supuestos que quedaron invisibilizados.

    En un nuestro Distrito, Saladillo, de común acuerdo ambos bloques de concejales y el ejecutivo, sancionaron y promulgaron respectivamente, una ordenanza con intención ejemplificadora. No solo la complejidad del entramado normativo, sino la imposibilidad real de hacerla efectiva en la práctica, es posible que no contribuya con ese precepto ejemplificador, y más bien genere mayores disyuntivas y descreimiento ante la frustración de aplicar sanciones con los mismos criterios. Vale decir que lo mismo sucede con la legislación federal cuya aplicación en la mayoría de las infracciones resulta intangible. Quizá en ambas se ha partido de no considerar garantizar la eficacia en la práctica. Las normas han de crearse para que sean aplicadas, sino pueden ser aplicadas, no asustan a nadie. En verdad esta pandemia ha puesto en flagrancia todas juntas nuestras debilidades estructurales .

    A nivel local, al menos por ahora, lejos de ser una herramienta a la que la ciudadanía temiera, el fin de semana le siguieron las reuniones privadas, no se respetaron protocolos en lugares públicos, los parques y las plazas fueron lugares comunes de encuentros sin barbijos ni distanciamiento, entre otras cosas.-

    Y quedó en evidencia que eso de la «creatividad al poder» no se produjo tampoco ahora, cuando el número de contagios creciente se contrapone con la necesidad de apertura de actividades y las FASES maleables son paradójicas. Para algunos es inverosímil porque no los afectó aún de cerca el virus; a otros porque los desmoronó la falta de trabajo o la disminución del mismo; y hay a quienes les resultan poco creíbles algunos discursos en contraposición con las acciones. Trabajar, trabajar honradamente; ser libre de nuestros actos, no significa que no te podes contagiar ni que todos se recuperan en «dos días» como se ha popularizado en Saladillo. Si no tenés factores de riesgos, quizá no tengas complicaciones. Pero si tenés alguna enfermedad preexistente, el virus te puede generar una complicación que demande que estés en terapia intensiva y/o con un respirador. Ahí se achicará, y mucho, la posibilidad cubrir la demanda, en cualquier sistema de salud. Hace un par de meses, al no registrarse una importante cantidad de casos positivos a nivel local, dudaban y hoy tenemos 45 casos positivos desde el comienzo de la pandemia; esperan el primer fallecido y como sigan algunas conductas lo vamos a tener.


    También vale recordar que uno no puede ingenuamente pensar en la causa o en los intereses que originaron este virus, pero tampoco podemos negar que existen las consecuencias. Tampoco puedo entender ni compartir que una vacuna creada por China, Rusa y/o Estados Unidos pueda ser la solución para este virus ni para problemas mundiales que parecen profundizarse.

    Hace unos días con motivo de la justificación de la aprobación de la Ordenanza Nº 34/2020 un representante del pueblo de Saladillo dijo, palabras más, palabras menos, que no es momento de «filosofar». Otro representante considera que «el estado no puede estar en todo». Parecería que el talón de Aquiles no sólo está en la implementación, sino en comunicar con claridad los objetivos que se buscan y definir de forma concreta el «como».

    Me pregunto para finalizar estas líneas, ¿Qué sería de la humanidad si no tuviera la posibilidad de replantearse y reformularse con cada suceso que la atraviesa y que la pone constantemente en jaque?

    Un caso que pueda recuperarse es un logro inmenso pero no significa que no puedan venir otros que no tengan esa posibilidad. Hoy más que antes, con el creciente número de contagios, comprobaron que el virus está, pero no habrá vuelta atrás para subsanar el dolor ni la pérdida, si hay un primer fallecido, que pudo evitarse.-

    Graciela Elizabeth Achabal – Saladillo, 12 de agosto de 2020.-

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