«Tuve muy claro que la educación y el rol de cualquier docente es de servicio, es servir. Uno tiene que estar dispuesto a dar, no tanto a recibir, dar tiempo, ánimo, alegría, valores»-

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Dialogamos con  Roberto Lilli, ex Director del Centro de Formación Rural masculino (CFR), quien  se jubiló recientemente, luego de trabajar por más de 30 años   en la institución educativa en la que cumplió distintas funciones, pero que continúa vinculado a la educación  colaborando con la Fundación Marzano, y,  desde su nueva función en la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada.

 

El viernes pasado, en la feria de productos de campo realizada por docentes y alumnos de la institución con motivo del día de la Agricultura y del Productor agropecuario,  en una actividad muy significativa para los alumnos, fundamentalmente, ya que se hace visible el fruto del trabajo de muchos meses, Roberto,   se hizo presente para acompañar y definió:  «He tenido como objetivo tratar de ser una herramienta, un medio para lograr articular entre las familias y los alumnos el proyecto educativo, lo mejor,  sin separarnos de los fines  del CFR como institución educativa y de la educación».

Fue  una charla cálida, más que entre entrevistado y entrevistador, entre alumno y maestro, en la cual las expectativas de mirarse desde un lugar distinto marcaron  el diálogo desde lo emotivo.

J.A.¿Como fue tu trayecto en el CFR?

R.L.»Es una pregunta simple pero muy compleja de responder. Como siempre digo para mi el CFR  es parte de mi  familia. Mi etapa en el CFR ha sido convarios  matices, primero como alumno cuando se fundó el CFR tuve la suerte de pertenecer al primer grupo de alumnos.  Más tarde, ya  cumpliendo funciones docentes con lo cual desde muy joven ingresé a trabajar aquí.  He tenido una etapa muy linda,  de crecimiento continuo. El CFR arrancó desde una cuestión muy básica y se fue haciendo complejo,  hasta tener  lo que es hoy con una proyección sumamente importante en cuanto a calidad educativa en todo sentido. Así que ser parte de todo este proceso ha sido muy lindo y básicamente compartir con los alumnos, con las familias,  es algo inigualable,  con lo cual uno crece junto, aprende  de cada uno de  los alumnos que pasa por acá. Creo que he sido un privilegiado en ser parte de todos estos años desde los inicios del CFR. Muy feliz por todo esto. Es un poco la síntesis, muy concreta de todos estos años. Como cualquier proceso ha tenido  altibajos. Pero en la balanza  se fue inclinando hacia lo bueno, lo positivo. El CFR es una institución reconocida no solamente a nivel local, sino provincial».

 

J.A. ¿Cómo fue tu relación con los docentes y con los alumnos»

R. L. «He tenido como objetivo tratar de ser una herramienta, un medio para lograr articular entre las familias y los alumnos el proyecto educativo lo mejor sin separarnos de los fines  del CFR como institución educativa y de la educación. Estoy muy feliz con la relación que he logrado con los alumnos.  De hecho hoy tengo muchos  ex alumnos amigos con los cuales tenemos vínculos directos. Con profesores lo mismo.  Realmente creo que el vínculo ha sido muy bueno y eso fue un elemento importante para que uno pueda haber tenido una gestión positiva  en todos estos años. Si bien estuve muchos años, si no hay una buena relación entre la comunidad  padres, familias, profesores, no se puede gestionar nada. Gracias al buen vinculo, siempre cada uno respetando su rol,  fundamentalmente un vinculo de compromiso y respeto , se han logrado las cosas».

 

J.A. Ahora que te jubilaste ¿que estás haciendo y cómo estás?

R.L.  «Tengo el tiempo repartido en dos o tres cosas. Básicamente trato de dedicarle un poco más de tiempo a mi familia que es la que siempre me ha sostenido en el trabajo. He sido  convocado por la Dirección Provincial de Educación  para desarrollar  funciones en la asesor  de DIPREGEP (Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada)  y estoy cumpliendo funciones allí desde hace un mes en lo que tiene que ver con educación agraria, formación  profesional y técnica. Ahora haciendo experiencia en este nuevo rol.  Con mucha actividad, con mucho protagonismo, se viene una reforma en los panes de  estudio de educación especialmente en  técnica  así que estamos trabajando en esa línea. Con la misma convicción de siempre de brindarle a las escuelas y a todos los actores que intervienen en la gestión,  lo mejor de uno».

 

J.A. ¿Extrañas tu función  de Director,  los momentos que pasaste en el colegio?

R.L. «De alguna manera sigo vinculado a la Fundación Marzano haciendo algunos trabajos que tienen que ver con la proyección docente de los CFR y sigo viniendo cada 10 días para ir planificando algunas acciones en conjunto  con el Director y con la comunidad educativa. Con lo cual no estoy totalmente alejado.  Por supuesto que al venir  hoy a compartir un día uno valora el vínculo que todos los alumnos te vengan a saludar y los padres  y profes igual. Son momentos que están en los buenos recuerdos.

Mi función dentro de la Dirección Provincial también  mantiene el  vínculo, desde la DIPREGEP  como asesoría técnica acompañando,  permite que tenga que tenga que continuar conectado».

 

 

J.A. ¿Cuantos años estuviste en el CFR?

R.L. «Desde el 1980 hasta 1984 fui alumno. En el 85 empecé a trabajar como preceptor. A fines de los 90 empecé como profe. Seguí estudiando la formación docente  y luego la licenciatura en gestión educativa  y en el 2000 tomé la dirección hasta el  31 de julio de 2017. Siempre con el apoyo y acompañamiento de mucha gente».

 

J.A. ¿Cómo fue el  trabajo con Andrés Censi y cómo pasó a ser director del colegio?

R.L. «La entidad propietaria de la Fundación Marzano a travésde su departamento  técnico pedagógico es la que decide las grandes líneas de trabajo del CRF. Si bien  Andrés ha sido uno de los pilares fuertes del trabajo  en equipo en el CFR se ha caracterizado por sus cualidades como persona  ha tenido una conducta intachable en todo  sentido: trabajo, compromiso . Muy alineados sin duda a lo que la Fundación requiere para un director del CFR. En ese marco esa función ha recaído en Andrés, por su trayectoria pero básicamente por sus valores como persona».

 

J.A. ¿Cómo viviste con tus hijos y tu familia tu trayecto laboral?

R.L. «Tengo cinco hijos de los cuales  dos ya son profesionales, uno es ingeniero agrónomo y otra ya es odontóloga. Tengo tres hijos estudiando en La Plata, una bioquímica, otra agronomía y otro derecho, bastante diversificada la elección. Lucas vino una parte, hoy es ingeniero agrónomo y  Alan que hizo todo el ciclo, está en cuarto año de agronomía. Toda la familia estuvo muy identificada con lo que es el proyecto del CFR».

 

J.A. ¿Cómo se dió o porqué aceptaste  ser director?

R.L. «Hay cuestiones que se van dando. Uno siempre trabaja y no las elige. Tuve muy claro  que la educación y el rol de cualquier docente es servicio, es servir. Uno  tiene que estar dispuesto a dar, no tanto a recibir,   dar  tiempo,  ánimo,  alegría, valores,  el rol nuestro y de cualquier docente  tiene que tener en claro para ser feliz en su trabajo. Por supuesto que es un medio de vida, pero la docencia es servicio.  Uno no trabaja para un fin concreto o para una función,  trabaja para un objetivo  que tiene que ver con cada alumno que pasa.  Mi objetivo siempre fue la institución.  Que cada alumno que llegue  acá, que cada familias, se sienta contenida, acompañada  aún a veces con las dificultades, cosas amargas como cualquier proceso,  que cada alumno que llegue acá se sienta acompañado. Y  a veces el acompañamiento puede ser un “no”. A veces a uno no le gusta .  Si uno dice “no”, y encuentra el momento oportuno se debe aplicar, siempre trabajar para eso,  para fines, para objetivos institucionales, que finalmente fui aceptando, con mucha ayuda, nadie puede hacer nada solo,  entonces uno debe establecer consensos, diálogo, confianza,  en ese marco se fueron dando  las cosas en los diferentes roles y funciones. Muy feliz por el ejercicio  y por como se fueron dando las cosas».-

 

J.A. ¿Qué fue lo mejor que te pasó siendo docente?

R.L. «Lo mejor que me pasó es que me siento  muy feliz y realizado, de haber sido parte de este proceso. Me quedo con muchísimas cosas lindas. Con las amistades, con los alumnos, con los profes, con las demás instituciones que hace al CFR, y hoy desde este lugar ver al CFR en un lugar privilegiado,  en  todo sentido. Hoy el CFR está lanzado y proyectado a  la comunidad  cumpliendo un rol fundamental en la educación técnica agraria. O sea que todo esto  realmente me hace muy feliz».

R.L. «Sólo tengo palabras de Agradecimiento. Agradecimiento a todos, a mi familia,  a todos  los que ayudaron en estos años al CFR, a empresas, autoridades educativas, municipales, tengo solo palabras de agradecimiento. Todos han hecho algo importante para que el CFR este donde está. A los profesores a los alumnos. Debo ser un eterno agradecido y a Dios, especialmente, por darme esta posibilidad».

Ese maestro que algunas veces con rigor puso el «no» cuando debía,  no dudó aquí en considerar  oportuno alentar,  animar y mostrar que la contracara  de la exigencia no sólo es posible, sino necesaria. Con ello  demostró, una vez más,  porqué se ganó  el afecto y el respeto de sus alumnos y colegas.

R.L.»Como cierre a vos Juan que te conozco desde que arrancaste.  Te felicito, primero por lo buen tipo que sos y luego como fuiste  tratando de luchar por ser cada  día mejor.  Que hoy estés haciendo esto  realmente me da  placer verte laburando de esta manera.  Te felicito y te animo a seguir de esta manera, a saber que en la vida uno tiene dificultades, pero lo importante es como nos movemos ante  esas dificultades. Creo que fuiste un tipo muy dócil,  supiste escuchar,  a veces con enojo,  pero supiste escuchar y te dejaste ayudar. Realmente me pone muy feliz verte lo que estás haciendo».

Septiembre de 2017, por Juan Angeletti.-