La gobernadora bonaerense aseguró sentirse con “esperanza” respecto de los resultados.
Cinco minutos después de lo anunciado, María Eugenia Vidal votó en una escuela de Castelar. La candidata a gobernadora le dio un beso y un paquete con medialunas a cada integrante de la mesa, ubicada en el patio del colegio. Además, recibió un aplauso de algunos de los presentes.
«Estoy contenta porque sale el sol. Estamos con mucha tranquilidad esperando que todos los bonaerenses vayamos a votar en paz. Espero que sea un gran día de la democracia… ahora vuelvo a casa a ordenar un poco, después iré a la casa de mis padres, espero poder dormir la siesta», dijo. Antes de retirarse, entre selfies y besos, sentenció: «Yo siempre siempre tengo esperanzas».
«La transparencia de la elección está garantizada. Hay fiscales de todos los partidos y la gente está votando en paz. Espero que sea un día de la democracia y que todos los celebremos», cerró.

