La fábrica de neumáticos Fate anunció su cierre definitivo y despedirá a 920 empleados. La firma, con más de 8 décadas de trayectoria, venía de años en crisis por la caída en el consumo, conflictos gremiales y la apertura importadora.
“FATE S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”, informaron desde la compañía.
La decisión de Fate se da “ante los cambios en las condiciones de mercado”. En un comunicado firmado por el directorio, la empresa subrayó su liderazgo industrial en “la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad”.
Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA, calificó de ilegal el cierre de la planta de FATE. “La empresa anunció un cierre ilegal, había un compromiso de no despedir hasta el 30 de junio. Esto no es una PyME que no sabe cómo manejarse, esto es uno de los holding más grandes del país”, sostuvo. Crespo definió la decisión de Madanes como “una bestialidad que golpea a la sociedad. La fábrica alimenta al cordón industrial de la zona norte”.
El dirigente sindical adelantó que desde el sindicato darán la lucha para que la fábrica se reabra. “Esto sucede a pocos días de la reforma laboral”, agregó.
Los trabajadores de FATE denunciaron el cierre inesperado de la planta, que dejó sin trabajo a más de novecientos trabajadores, incluyendo administrativos, personal de limpieza y trabajadores tercerizados. “Hoy cuando llegamos a trabajar nos enteramos que cerró”, relató Víctor Ottoboni, empleado de la fábrica.
La crisis en Fate inició en 2019 cuando aplicó una reducción de 450 puestos en su planta. Una situación similar se dio en 2021 y 2022.
En julio de 2024, realizó un pedido de apertura de Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la gestión de Javier Milei por la abrupta caída de ventas y la pérdida de mercados de exportación tras el conflicto gremial de 2022.
“La persistente falta de competitividad en los costos, sumada a la brusca caída de la demanda interna en un 30 por ciento, origina nuevamente fuertes pérdidas desde fines del año pasado”, indicaron en ese entonces.
Las pérdidas por más de US$30 millones que Fate sufrió en la primera mitad de 2024 llevaron a la empresa a “adecuar sus operaciones productivas al contexto de los mercados, optimizando sus niveles de producción, esquema de turnos, dotaciones y otras medidas tendientes a mejorar la competitividad”.
En mayo del mismo año, la empresa anunció cerca de 200 despidos “para ajustar su estructura a la nueva realidad”.
La firma aseguró en ese momento que los costos de producción estaban muy altos por varios motivos; entre ellos, sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos del exterior, deficiente infraestructura, sobrecostos por la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo y elevada conflictividad gremial.
Fuente: TN

