El crimen de Pepa y la deuda de la justicia -al no considerar la violencia por cuestiones de genero- llevó a la instauración del Día de la Visibilidad Lésbica en Argentina, conmemorado cada 7 de marzo, para recordar su historia y visibilizar la violencia que siguen sufriendo las mujeres lesbianas.
Fue asesinada por el padrastro de su novia, que rechazaba con violencia la orientación sexual de Pepa y su vínculo con su hijastra. Desde hacía tiempo la hostigaba, culpándola de “desviar” a la adolescente, y llegó a amenazarla de muerte a viva voz.
La mató en 2010 de un disparo a quemarropa.

