“En un país donde en los últimos años se ha adherido a innumerables Pactos de Derechos Humanos, donde se pregona la reinserción social, donde se llenan la boca con palabras como valores, justicia y trabajo; yo personalmente no lo estaría viendo. Es más, lo estoy sufriendo”, comienza expresando Eric Gorosito en el mensaje remitido a Convergencias.
“Yo soy alguien que alguna vez fue un ‘‘preso’’, donde aún después de pagar por mis errores (algunos veraces y otros ardides plasmados en mi vencido legajo judicial) me llevó a padecer innumerables puertas que se cierran, de lugares donde justamente viven o utilizan las cárceles para su beneficio”, agrega este ex policía de la Ciudad de Buenos Aires, que vive en la ciudad de General Alvear y que se recibió de abogado en la cárcel.
“¿De qué reinserción social me están hablando sino puedo trabajar de lo que estudie?, pregunta este abogado que quiere matricularse en el Colegio de Abogados de Azul.
“El pasado 12 de abril debía jurar como abogado en el Colegio de Azul pero se me bajó de la misma porque tenía antecedentes penales, desde ese momento se llevaron toda mi ilusión y me ha llevado a un sinfín de sufrimiento psicológico y hasta físico.Hasta el momento, aunque agradezco a quienes pude comunicarme del Colegio por tan amable atención, nadie pudo decirme fehacientemente si voy a poder jurar en el mes de mayo o siquiera si van a dejarme hacerlo en algún momento”, detalló Gorosito.
“Mis antecedentes vencieron en enero del 2020 y no tengo ninguna inhabilitación para ejercer, por qué no me dan otra oportunidad teniendo una actitud inclusiva y no discriminatoria?
Yo soy alguien que hace cuatro años estaba recorriendo un penal como interno y hoy hace casi tres que soy docente en la Unidad nro. 30, si eso no es reinserción social; entonces no sé qué ejemplo darles”, concluyó Eric Gorosito quien cumplió una condena tras una denuncia por violencia de género de su ex pareja a la vez que denunció corrupción e irregularidades en la Policía de la ciudad de Buenos Aires.

