Un enorme bloque de hielo perdió el equilibrio y comenzó a girar sobre las aguas del Lago Argentino, dejando al descubierto una parte que normalmente permanece bajo el agua.
La superficie más oscura podría contener sedimentos, polvo y pequeños fragmentos de roca incorporados durante el lento desplazamiento del glaciar. Este material puede estar relacionado con el llamado hielo basal, formado en la zona donde el glaciar interactúa con el terreno.
El fenómeno fue registrado frente al glaciar Perito Moreno, en Santa Cruz, y permitió observar una cara poco habitual de estos gigantes de hielo de la Patagonia.
Una imagen impactante que muestra parte de la historia que el hielo guarda en su interior.

