Los médicos de cabecera y los odontólogos que atienden a afiliados del PAMI realizarán un paro nacional de cuatro días, desde el martes hasta el viernes, en reclamo de una actualización de los valores que perciben por paciente. La medida, convocada por la Asociación de Profesionales de la Salud (APPAMIA), responde al atraso de sus ingresos y al aumento de los costos de los materiales que utilizan en sus consultorios. El Gobierno busca convocarlos para destrabar el conflicto.
Los cuestionamientos apuntan alos montos fijos mensuales que reciben los profesionales por cada afiliado a su cargo. Actualmente, los médicos de cabecera cobran $2.700 por paciente y reclaman que esa suma se eleve a $4.500. En el caso de los odontólogos, el pago es de $374 por paciente y el pedido de actualización apunta a establecer un valor de entre $1.500 y $3.000. Los profesionales sostienen que sus ingresos reales «cayeron a la mitad desde abril».
Por su parte, las clínicas que trabajan con el organismo dicen que están «en plena negociación paritaria» con el personal de la Sanidad, por lo que es imperioso actualizar el valor de las prestaciones que otorga el PAMI. «Lo que nosotros pretendiendo es, por lo menos, no atrasar más los valores y que puedan otorgarnos el aumento que debemos trasladar al sindicato», advierten.
Desde el PAMI señalaron que las conversaciones con las entidades que representan al sector continúan abiertas. Fuentes oficiales del organismo indicaron que existe un compromiso de seguir revisando los valores, «de acuerdo con las posibilidades presupuestarias del Instituto y a medida que avance el proceso de ordenamiento del sistema».
Ese proceso comenzó en abril e incluyó cambios en el esquema de médicos de cabecera. Según explicaron desde el organismo, las modificaciones permitieron avanzar hacia la unificación de las cápitas, una demanda histórica del sector que apunta a simplificar la operatoria y brindar mayor previsibilidad.
Además de ese pago, los médicos siguen cobrando montos diferenciales por determinadas prestaciones, entre ellas las consultas domiciliarias y la atención de afiliados fuera de cápita.
Mientras continúa la negociación por los ingresos, el PAMI sostiene que trabaja para «ordenar y regularizar el sistema», con el objetivo de garantizar la atención de sus afiliados. Sin embargo, durante las cuatro jornadas de protesta quedarán suspendidos los turnos programados, las consultas de rutina, las derivaciones a especialistas y las transcripciones de recetas habituales. Los únicos servicios que se mantendrán serán las guardias mínimas y la emisión de recetas consideradas de urgencia médica.
Ante la medida de fuerza, las entidades médicas recomendaron a los pacientes que tengan consultas o prácticas previstas entre el martes 13 y el viernes 16 comunicarse previamente con sus profesionales habituales. El objetivo es confirmar si el turno será reprogramado y evitar concurrir al consultorio sin tener asegurada la atención.
Fuente: MDZ







