El senador brasileño Flávio Bolsonaro habría salido de Brasil e intentado viajar hacia Estados Unidos desde Puerto Iguazú, Misiones, en un vuelo privado cuya partida estaba prevista para las 2 de la madrugada de este martes. La información se conoció después de que el legislador denunciara que la Justicia brasileña le ordenó entregar sus pasaportes y le prohibió salir del país.
Según publicó Infobae, se presume que Bolsonaro habría ingresado a la Argentina con su documento nacional de identidad para trasladarse hasta Puerto Iguazú, desde donde viajaría a Estados Unidos a bordo de un avión Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly S.A.
De acuerdo con la información difundida, la compañía habría solicitado los trámites correspondientes ante Aduana y Migraciones para cuatro pasajeros y tres tripulantes. Sin embargo, los datos disponibles no permiten confirmar de manera independiente si el senador abordó la aeronave ni si el vuelo se concretó.
El avión está registrado en Argentina desde el 25 de septiembre de 2020 a nombre de Baires Fly S.A. Fue fabricado en 2004 por Gulfstream Aerospace, cuenta con 14 asientos y dos motores Rolls-Royce Tay, y tiene una autonomía estimada de entre 7.000 y 7.800 kilómetros.
El lunes, el senador afirmó que agentes de la Policía Federal lo interceptaron cuando salía de la vivienda de su padre, en Brasilia, para comunicarle una decisión atribuida al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.
“Me ordenaron allí mismo, en la calle, que entregara mis pasaportes, y además tengo prohibido salir del país”, declaró Bolsonaro en un video publicado en sus redes sociales.
Según su relato, la medida habría sido dispuesta el domingo por la noche. El legislador cuestionó la decisión judicial y la vinculó con declaraciones de su hermano, el exdiputado Eduardo Bolsonaro, quien reside en Estados Unidos y había mencionado la posibilidad de abandonar Brasil si perdían los comicios.
En el mismo video, Flávio Bolsonaro afirmó que organizará la oposición al próximo gobierno. “Para resistir al caos, voy a organizar la oposición”, expresó.
Además, aseguró que cumpliría con la orden judicial, aunque calificó la medida como un intento de intimidación. “Voy a entregar mis pasaportes y voy a defenderme de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme. Pero nadie va a callarme”, sostuvo.
Las investigaciones judiciales
La presunta restricción para salir de Brasil estaría vinculada con investigaciones por posibles delitos de corrupción y lavado de dinero. Una de ellas examina los vínculos del senador con el abogado Willer Tomaz, quien también aparece mencionado en pesquisas sobre movimientos de fondos en el sector de las apuestas.
A su vez, Flávio Bolsonaro es investigado por sospechas de irregularidades relacionadas con la financiación de Dark Horse, una película biográfica sobre su padre. El senador niega haber cometido irregularidades en las causas.
Según la información difundida, el Tribunal Supremo y la Policía Federal no habían respondido de inmediato a las consultas sobre el caso. Tampoco se había precisado públicamente en cuál de las investigaciones se encuadraría la presunta prohibición de salida del país.
El contexto electoral
La información aportada también señala que Luiz Inácio Lula da Silva se impuso en los comicios del domingo con el 51,79% de los votos, frente al 48,21% obtenido por Bolsonaro. Según esos datos, la diferencia fue de 3,58 puntos porcentuales y le permitió al mandatario asegurarse un nuevo mandato.
Por su parte, Bolsonaro se habría negado a reconocer la derrota y anticipado que solicitaría la anulación de los comicios, al sostener que la extensión del horario de votación durante la jornada electoral habría favorecido al candidato oficialista. Pese a sus cuestionamientos, el senador afirmó que encabezará la resistencia política al nuevo gobierno.
Hasta el momento, la información sobre el posible viaje y las circunstancias de la supuesta restricción judicial debe considerarse con cautela, a la espera de confirmaciones oficiales.

