Este sábado 24 de junio en la Plaza Principal estuvieron presentes referentes del Centro de Prevención de las Acciones (C.P.A) y alumnas del curso de operador en “salud mental y adicciones” junto a Cecilia Romero, coordinadora del grupo, distribuyendo folletos con referencias preventivas y dialogando con quienes se acercaron en el marco de conmemorarse el lunes 26 de junio, el día Internacional contra el Tráfico Ilícito y Abuso de Drogas.
Cabe mencionar que la propuesta de operador en Salud Mental y Adicciones comprende conocimientos sobre nociones de psicología general, evolutiva, familiar y social, psicopatología, promoción de la salud mental, tratamiento de las adicciones, entre otros, y se dicta en cinco clases mensuales desde marzo a julio, el cuarto sábado de cada mes de 10 a 18. El mismo está dirigido a quienes tengan una formación en acompañante terapéutico, cuidadores domiciliarios y hospitalarios, trabajadores sociales y profesiones afines.
El día Internacional contra el Tráfico Ilícito y Abuso de Drogas.
Este día se ha fijado mediante la resolución 42/112, aprobada el 7 de diciembre de 1987, la Asamblea General decidió conmemorar el «Día Internacional contra el Tráfico Ilícito y Abuso de Drogas» cada 26 de junio para reforzar la acción y la cooperación con el fin de alcanzar una sociedad libre del consumo de drogas. En la resolución se recomiendan medidas adicionales al informe y las conclusiones de la Conferencia Internacional sobre Tráfico Ilícito y Abuso de Drogas de 1987.
La Asamblea General mantuvo un periodo extraordinario de sesiones dedicado a las drogas en abril de 2016, la cual marcó un hito en la aplicación de los objetivos recogidos en la «Declaración Política y Plan de Acción sobre Cooperación Internacional hacia una Estrategia Integral y Equilibrada contra el Problema Mundial de las Drogas», de 2009, en el que se definieron las medidas a tomar y los objetivos a cumplir por los Estados Miembros para antes de 2019.
El documento resultante del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General propone recomendaciones para reducir la oferta y la demanda, así como para mejorar el acceso a medicamentos controlados y restringir su desvío al mercado ilegal. También se tratan cuestiones relacionadas con los derechos humanos, los jóvenes, los niños, las mujeres y las comunidades; otros problemas incipientes, como las nuevas substancias psicoactivas; el fortalecimiento de la cooperación internacional; y vías alternativas de desarrollo. El texto destaca la importancia de que existan políticas y prácticas condenatorias razonables a nivel nacional para los delitos relacionados con las drogas y apoya la prevención y el tratamiento.

