Las ausencias que se repiten en los recorridos de los vulnerables.-
Una foto originó esta nota y cuando acudimos a realizarla nos encontramos con otras/os niños y jóvenes que transitan la etapa previa que hoy viven los jóvenes que fueran institucionalizados o que quedaron desde muy pequeños en la calle como es el caso de Junior, donde nadie pudo advertir la situación. Personas que sin una estructura familiar desde temprana edad padecieron el abandono, la violencia, la ignorancia y las acciones más dolorosas que los marcaron con el disvalor hacía sus propias existencias. Falta de valor que se reproduce, en mayor o en menor medida sobre sus propias vidas y sobre terceros, sin que se haya podido revertir en el trayecto construido sobre bases de arena.

En el álbum de fotos publicado por Convergencias en facebook se encontraba la foto de Junior, a quien no conocíamos, simplemente fue una de las personas asistentes a la inauguración de las obras en el Barrio 31 de Julio. Dicha foto trajo aparejado un comentario público a través del cual tomamos con la el Proyecto de huerta «Creando sueños» para conocer la historia detrás de la foto.
«Creando sueños» se enmarca en el Programa Envión de Saladillo y funciona en un predio de la Cooperativa Eléctrica de Saladillo, ubicado en Av. Saavedra y De la Torre con la colaboración de la Cooperativa Eléctrica de Saladillo y el INTA. Allí recibieron a Junior que vino desde la ciudad de La Plata, hace aproximadamente un mes. También a José y a Sergio. Los tres se encuentran en situación de calle y transitoriamente pernoctan en un espacio que es una parrilla, destinado originariamente para guarda elementos de trabajo de la huerta.
La entrevista con Majé Díaz, coordinadora del trabajo en la huerta que funciona con la colaboración de la Cooperativa Eléctrica de Saladillo y el INTA:
Junior desde que llegó de La Plata no logró conseguir trabajo ni lugar para vivir. Se ofrece en el rubro albañilería, para tareas generales, entre algunas tareas que desempeña, y expresó:

José y Sergio duermen con un panorama agradable cunado se levanta el cerramiento. Una parrilla donde improvisan un colchón que alguien le acercó, sin baño, ni artefacto alguno para apaciguar el frío. Durante el día están cuando se los puede contener, en la huerta o en la sede de Envión, o deambulando por la calle. ambos vienen de una institucionalización y un tiempo por el Hogar Golondrinas y otra etapa en la Ciudad de La Plata. Ahora ambos son mayores de edad.
Encontramos otras historias terribles, dolorosas de las cuales dimos intervención a las autoridades responsables del Servicio Local de Protección y Promoción de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Ya pasó una semana y nada. Un día es una eternidad para resolver sobre el pedido de intervención que no lo vieron ni ele el jardín ni en ningún otro lugar.
Mientras tanto, atados con alambre, con idas y vueltas, pero sin prioridades ni objetivos claros, y menos acciones competentes, niños, niñas y adolescentes, van a la deriva.
Las ausencias en niñez requieren respuestas hoy y ahora. No nos horroricemos luego con los efectos y las consecuencias.












