Cuando exigen a un medio de comunicación que se borre una nota.-

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Cuando ha sucedido que alguna persona nos ha pedido que borremos una nota, una foto o un video siempre hemos contestado, y con respeto hemos dado las razones por las cuales borrar una nota implica el mayor acto de censura y desvalorización del trabajo del periodista que ha sido plasmado a conciencia en una publicación. Borrar una nota es bastante más que arrepentirse de haber publicado un posteo en una red social, aunque haya quienes lo tomen con esa naturalidad por desconocimiento o por prepotencia.

En cada una de esas ocasiones, que en algunos casos pretendieron ser exigencias prepotentes e infundadas, por el simple hecho que no les gustaba nuestra opinión o nuestro punto de vista, y que no dejaron de sorprendernos en plena democracia, hemos puesto a disposición para garantizar el derecho a réplica y que quien, equivocadamente pide borrar una nota, tenga la posibilidad de expresar su opinión o punto de vista. Quien negara esto estaría mintiendo y quedaría en evidencia la mera pretensión de descalificar con malas intenciones nuestro trabajo.

Que en alguna oportunidad de estos casi tres años de periodismo gráfico pudo existir algún error de algunos de nuestros editores, claro que sucedió, como también es cierto que le siguió la inmediata corrección del yerro.-

Cada una de las notas o entrevistas realizadas reflejan los hechos narrados previamente chequeados con los protagonistas o testigos que se reflejan en cada publicación de www.convergencias.com.ar. Dichas fuentes pueden ser publicadas expresamente o podemos guardar la identidad de las mismas conforme el marco legal vigente para el ejercicio del periodismo, esto último no hace que lo dicho sea falso o se mienta. El editor responsable del medio de comunicación es el responsable de la publicación.-

No vamos a entrar en polémica ante hechos de trascendencia pública en los que el dolor, la angustia, la deseperación están presentes.

Pero sí vamos a dejar en claro y defender ante todos los atropellos, afirmaciones falsas o mal intencionados que intentan desmerecer nuestra conducta profesional de haber chequeado los mensajes recibidos con fuentes directas las cuales por pedido expreso en el caso Salvatierra vamos a preservar por ser el familiar que confirmó la información publicada quien lo pidió. Con esta persona hemos hablado largamente luego del mensaje recibido el día lunes por la noche, por otro/a ciudadana/o. Sobre lo conversado hemos publicado un mínimo porcentual, y la mayoría había sido puesto en público por ya sea el diagnóstico «en coma» como el resto de la circunstancias que fueron publicadas por los propios familiares en las redes sociales.

Si vamos a dejar en claro y defendernos porque es falso, de falsedad absoluta que dijimos «publico lo que quiero» o que no contestamos ningún mensaje cuando a los pocos minutos de que otros familiares de Sergio Salvatierra se comunicaran, les respondimos con respeto y poniéndonos a disposición de publicar lo que consideraban era erróneo. Pero nada especifico nos refirieron que era erróneo o falso, solo que teníamos que borrar la nota cuyo contenido había sido brindado por otro familiar cercano.

Decenas de personas se ponen en contacto con nuestro medio por reclamos referidos a destratos, incumplimientos, etc. en el sistema de salud, la nota de Salvatierra y de los dichos del familiar que lo ratificó a nuestro medio da cuenta de eso. A mayores fundamentos, por si no quedaron claros, a las consecuencias del trabajo en negro que priva al trabajador de una adecuada atención a través de una obra social y respectiva ART que le debe garantizar la atención en un centro de alta complejidad para los casos graves como el del mensaje que recibimos.

Es así que si una discrepancia de criterios puede existir, o por la diferencia de perspectivas, el marco en el que fue abordada la nota, en el contexto laboral y legal que debería cumplirse, no fue un antojo ni un capricho, ni con ninguna intencionalidad más que una consecuencia social evidente de la situación real en que sucedieron los hechos.-

No vamos a complejizar aún más el ámbito familiar y al familiar que quizo expresar su pensar. Pero si decir de la nota escrita sobre Sergio Salvatierra que quien reitere que no lo hemos confirmado con un familiar miente. Quien afirme que ha solicitado publicar otro dato o que es erróneo algo de lo publicado y no ha podido, miente.

Graciela E. Achabal, 3 de octubre de 2019.


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