¡La vida es sueño!
Marcela no dejó de soñar desde hace un año, que una bicicleta adaptada que había visto en internet podía ser una realidad para cambiar su vida cotidiana de su hija Eliana.
Hace tres meses se concretó la entrevista y la primera entrega del dinero para traer esta bicicleta desde Tucumán. Y luego juntar el resto del dinero para la entrega final.
Desde esa fecha, todos los días desde temprano, Marcela cocinó pasteles, tartas y tortas para juntar el dinero. en el medio surgió la idea de un festival, pero no llegó a concretarse porque alguien desinteresadamente aportó el resto del dinero que faltaba.
«Plenitud, agradecimiento, felicidad completa por cumplir este sueño para Eli», fueron las palabras con las que describió Marcela lo que vivieron hace apenas una hora cuando Ramón, el papá de Eliana llegó desde Cañuelas, hasta donde llegó el envío desde Tucumán, con la bicicleta a Saladillo.
«Eliana la miraba y ni bien pude la senté. Su carita lo decía: estaba feliz! así describió describió Marcela esos primeros momentos de este hecho tan importante en un día muy especial.
El comienzo de esta historia de amor.
Se enteraron que el bebé tenía problemas graves de salud desde la primera hora: “Sabíamos que Eliana no venía bien desde que me hicieron la primera ecografía, cuando estaba en la panza. La médica me dio la opción de interrumpir el embarazo, pero dije que no. Pensé que si Dios nos puso a Eliana en el camino, fue por algo”.
“Eliana tiene todo. La paciencia y el amor, todos los medicamentos cubiertos, la mejor atención que podemos darle, pero no tiene movilidad, está todo el día en su silla, adentro de la casa. “
El diagnóstico de Eliana es microcefalia y síndrome de west -agiría paquigiria- desde su nacimiento. Mediante distintos estudios se determinó que tiene atrofia y parálisis cerebral. La llevaron a estimulación temprana desde los 5 años y luego a Escuela Especial N°501 “Helen Keller”, de Saladillo, hasta que egresó.
En 2016, también a través de facebook, en una oportunidad en que Marcela entró a su cuenta, conoció el diseño de la bicicleta especial Ernibike: “Entré y me encontré con un video de la bicicleta ERNIBIKE. Cuando la vi dije: ¡es para Eliana también! Así que ahí empezó todo”.
Durante un año Marcela estuvo comunicándose al teléfono que encontró de un lugar en la provincia de Tucumán, donde la fabricaban. Ahora sonríe y dice: “Fue una persecución, porque no me respondían nunca. Era cosa de escribirles todas las semanas y nada. No recibía respuesta alguna. Así pasó todo el 2016 y nunca me respondieron. Pensé, algún día me van a responder, aunque sea por cansancio de ver mi insistencia. Y así fue que hace casi un mes me respondieron y arranqué con las tortas, cosas dulces y comidas caseras para recaudar los fondos. La bicicleta rehabilita, puedo salir a pasear con Eliana, salir de casa y no estar toda la vida metidas adentro, además de tomar aire, cambiar su vida. La rehabilita mediante el pedaleo, ella adelante en su silla pedaleando, como yo atrás. ¡Está genial! Revolucionó nuestro país, y otros también, porque los están volviendo locos a pedidos, de todo el mundo. Luego entendí porqué no me respondían”.
El valor de la bicicleta es de $29.000, con factura, más I.V.A. Ya han podido juntar y entregar el 50% para que comiencen a fabricarla, lo que llevará aproximadamente tres (3) meses. Una semana antes de terminar su fabricación tienen que depositar el otro 50% y la envían desde Tucumán hasta el domicilio. Eliana cumple años el 5 de agosto, y esperan que ese sea uno de los mejores regalos que puedan hacerle.
La bicicleta terapéutica tiene una silla para el paciente, que le permite fortalecer su aparato respiratorio y su musculatura, y, a su vez disfrutar de un paseo. Permite el balanceo y verticalización del sistema óseo y la flexo extensión de miembros inferiores (MMI). Estimula el control de tronco, cabeza y cuello mejorando la alineación y disminuyendo las contracturas.
Ernesto, el niño que motivó el invento “Ernibike”.
En Tucumán, Diego Blas, un Ingeniero Industrial de 27 años, presentó el invento que revolucionó a todos los asistentes en el 12° Concurso Nacional de Innovaciones, organizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, realizado cada año en el Tecnópolis.
Ernesto nació con parálisis cerebral, condición que fue empeorando a medida que crecía, por lo que a sus padres, Claudia y Fernando Aráoz, se les dificultaba movilizarlo cada vez más. Manipular la silla de un niño con la dificultad de Ernesto, no es fácil, sin mencionar que el uso del transporte público se vuelve casi imposible y que muchos taxis evitan transportar a estas personas.
Todos estos factores y la preocupación de que la falta de movilidad causa daños severos en los pulmones, llevo a los padres de Ernesto de 14 años, a pedir ayuda a Diego Blas, cuando era estudiante de ingeniería aún, quien estuvo dispuesto a tomar el caso como un desafío para su tesis. Diego se conmovió de tal forma que pensó en crear un mecanismo para brindar funciones que promuevan no sólo el transporte de personas con estas patologías, sino también su rehabilitación.
Así el ingeniero desarrolló un vehículo que consta de tres ruedas, unificando una bicicleta con una silla postural ergonómica, la cual permite estimulación y rehabilitación para las personas con parálisis.
La bicicleta lleva el nombre de “Ernibike” en honor a Ernesto. Es un vehículo en el cual cualquier persona puede transportar al paciente, quien a su vez pedalea de manera indirecta, fortaleciendo su musculatura y funciones respiratorias. Para desarrollar estas funciones el inventor consultó la opinión de médicos especialistas y terapeutas. Otro fin que posee este dispositivo es que promueve la inclusión de las personas con capacidades diferentes.


