Adrián Buitrón, de 55 años, fue condenado a siete años de prisión por tres hechos de abuso sexual simple. Las víctimas fueron amigas de su hija que se habían quedado a dormir en su casa durante distintas “pijamadas”.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Mar del Plata, que también ordenó su detención inmediata tras la lectura del fallo.
Los hechos ocurrieron en la ciudad de Comandante Nicanor Otamendi en tres momentos distintos: noviembre de 2019, agosto de 2020 y octubre de 2020. En todos los casos, las víctimas eran niñas que compartían actividades con la hija del imputado y pasaban la noche en su vivienda como parte de encuentros entre amigas.
Durante lo que parecía ser una reunión normal, Buitrón las manoseó y se masturbó frente a ellas, según detallaron las fuentes judiciales.
Según informó el portal El Marplatense, investigación se puso en marcha cuando una de las menores se animó a contar lo ocurrido a una docente. El personal del establecimiento educativo convocó entonces a los padres y, durante una reunión, advirtió que si ellos no formalizaban la denuncia, lo haría la propia institución. A partir de allí, se radicó la acusación penal correspondiente y comenzó el proceso judicial.
En el debate, los magistrados Ricardo Perdichizzi, Paula Soulé y Fabián Riquert coincidieron con el planteo del Ministerio Público Fiscal y de los abogados Maximiliano Orsini y Carlos Disipio, representantes del particular damnificado. El tribunal dio por acreditados los tres episodios denunciados y descartó cualquier eximente de responsabilidad penal.
Entre los agravantes, el fallo destacó la “extensión del daño causado, el aprovechamiento del estado de indefensión y del vínculo con las niñas”, además de la “asimetría de poder y conocimiento” existente entre el adulto y las menores. En cuanto a los atenuantes, los jueces consideraron la falta de antecedentes penales del acusado y una patología psiquiátrica que fue acreditada durante el juicio.
Buitrón, que había llegado al debate en libertad, fue esposado en el séptimo piso de Tribunales apenas finalizó la audiencia y trasladado por orden judicial a la Unidad Penal N°44 de Batán, según informaron fuentes de la Departamental de Policía local.

