Un adolescente de 16 años fue asesinado en un establecimiento rural de Higuera Vieja, cerca de Copacabana. Por el crimen fueron detenidos su padrastro, de 35 años, y el hijo del acusado, de 17.
El caso salió a la luz luego de que la madre del adolescente denunciara a su pareja por violencia de género. Según su relato, el hombre se había vuelto agresivo y llegó a decir que estaba “poseído”.
Cuando la Policía llegó al lugar, encontró al joven sin vida y con múltiples lesiones. También se hallaron indicios de disparos.
Al ser detenido, el padrastro habría dicho que su pareja y el adolescente estaban “poseídos por el demonio” y que lo habían “contagiado”.
El hombre fue imputado por homicidio calificado por alevosía, mientras que su hijo de 17 años quedó acusado como presunto coautor. La investigación busca determinar cómo ocurrió el crimen y la participación de cada uno.

