Este miércoles 30 de octubre Diego Armando Maradona cumple 59 años y el nuevo aniversario lo encuentra viviendo un momento por demás especial en su vida. Es que después de haber estado largos años lejos de la dirección técnica en el fútbol argentino, el ’10’ atraviesa un día a día de constantes homenajes en su gira por los estadios nacionales. El pueblo futbolero lo abraza en el marco de la Superliga Argentina.
Con el duro desafío de mantener en la máxima categoría a un Lobo golpeado por sus magras campañas, pero aún con chances matemáticas de lograr la permanencia, Maradona logró sumar tres puntos con una contundente victoria en Rosario ante Newell’s. Pero lo particular del partido no estuvo en la goleada, sino en lo externo con los numerosos homenajes que el pueblo leproso le realizó a quien vistiera la camiseta del club en 1993.
Desde un parche en la camiseta hasta un ‘trono’ para que siguiera el partido con comodidad, fueron algunos de los gestos de la Lepra para el astro del fútbol. Es un capítulo más en el marco de un momento que marca a fuego la corta vida de la Superliga Argentina, que sin imaginar termina siendo testigo con su nuevo formato de competencia del retorno del ’10’ a la máxima categoría del fútbol nacional.
Diego Maradona es considerado de forma unánime como uno de los mejores jugadores de fútbol de todos los tiempos. La magia de su camiseta 10 perdura en la memoria de los argentinos, y también de los napolitanos, en una mezcla de veneración y agradecimiento eterno por la alegría brindada por el crack. En su galería de jugadas antológicas está el polémico gol «la mano de dios», además del gol más espectacular del siglo. Los excesos y controversias de su vida privada exacerban el lado más humano de una figura que desde hace tiempo se hizo legendaria.
Diego Armando Maradona nació el 30 de octubre de 1960 en un barrio humilde llamado Villa Fiorito, en el partido bonaerense de Lanús. Empezó a jugar al fútbol a los 9 años en el equipo infantil Los Cebollitas. En 1976, a los 15 años, fue contratado por Argentinos Juniors, un importante club de primera división. Un año después fue convocado para jugar en la selección nacional. Le decían «el pibe de oro» («el muchacho de oro»).
A los 17 años, ya era uno de los 25 mejores jugadores argentinos, pero no estaba maduro lo suficiente como para formar parte del equipo que consagró a la Argentina como campeón del mundo en la copa que el país organizó en 1978. En el año siguiente, Diego fue el capitán del equipo que ganó el mundial sub-20 en Japón.
En 1980, fue vendido al Boca Juniors, uno de los equipos más grandes de Argentina, y dos años más tarde al Barcelona de España, por una cifra récord. En el Mundial de 1982 en España, la performance de Diego Maradona dejó bastante que desear. Ya en 1984, fue contratado por el Napoli de Italia y allá tuvo un desempeño brillante, conquistando dos campeonatos italianos (1987 y 1990), una Copa Italia (1987), una Copa UEFA (1989) y una Supercopa Italiana (1990).
Su auge como jugador fue en la Copa del Mundo de 1986 en México, cuando condujo la victoria de la selección argentina sobre Alemania (3-2) en la final. En el mismo mundial, un inspirado Maradona anotó en el partido ante Inglaterra por los cuartos de final dos de sus tantos más memorables: el gol de mano que pasó a la posteridad como «la mano de dios», y la jugada que años después sería elegida como el «gol del siglo»: partiendo del círculo central, eludió a 5 adversarios y también al arquero antes de clavar la pelota en el arco. La victoria por 2-1 resultó en la eliminación de Inglaterra y representó, en un plano simbólico, una suerte de redención para los argentinos, quienes habían sufrido la derrota en la Guerra de Malvinas tan solo 4 años antes.
En la Copa del Mundo de 1990 en Italia, Diego Maradona llevó a la Argentina a la final, pero se tuvieron que se conformar con un segundo puesto, cayendo por 1-0 ante Alemania.
La relación de Maradona con las drogas se hizo pública por primera vez en 1991, cuando fue expulsado del Napoli tras fallar en un test antidoping por uso de cocaína. Regresó entonces a España, jugando por el Sevilla, y luego a la Argentina para jugar por el Newell’s Old Boys. Su problema con las drogas volvió a ser una pesadilla en el Mundial de 1994 en los Estados Unidos. Allí, el antidoping detectó que Diego Maradona había utilizado la sustancia ephedrina y, en consecuencia, la FIFA le prohibió jugar por un año. La selección argentina, que dependía mucho de su capitán, resultó eliminada tempranamente en los octavos de final.

De vuelta a la Argentina, Diego se desempeñó por pocos meses como técnico del pequeño Deportivo Mandiyú y luego del tradicional Racing Club. En 1995, volvió como jugador a Boca Juniors y estuvo en el club hasta retirarse definitivamente de las canchas el 30 de octubre de 1997, día de su cumpleaños número 37.
En el 2000, sufrió una recaída y fue internado en una clínica de rehabilitación en Cuba, donde terminó viviendo por varios años. El esperado partido de despedida recién se realizó en noviembre del 2001, en un estadio La Bombonera repleto de estrellas del fútbol y de fieles adoradores.
El año de 2003 marcó dos fuertes separaciones para Diego Maradona: rompió su matrimonio con Claudia Villafañe, madre de sus hijas Dalma y Giannina, y además se distanció de su representante y amigo de larga data, Guillermo Cóppola.
En 2005, recuperado y de vuelta a la Argentina, presentó su propio show televisivo, «La noche del 10», donde entrevistó a grandes invitados nacionales e internacionales, como Pelé (eterno rival), Xuxa, Roberto Bolaños, Fidel Castro y Mike Tyson.
En 2008, aceptó el desafío de dirigir a la selección argentina, llevando el equipo albiceleste a los cuartos de final del mundial de Sudáfrica de 2010.
En los últimos años, también fue director técnico del Al Wasl FC de Dubai (2011-12) y del Al Fujairah SC de los Emiratos Árabes (2017-18), entre otras funciones. En la actualidad, Diego Maradona se desempeña como presidente del club Dinamo Brest de Bielorúsia.
El crack lleva publicados dos libros: «Yo soy el Diego», una autobiografía escrita en 2001 cuando vivía en Cuba, y «México 86. Mi Mundial, mi verdad. Así ganamos la Copa», lanzado en 2016 en conmemoración por los 30 años del último mundial conquistado por la Argentina.
Además de Dalma y Giannina, Diego Armando Maradona tiene otros tres hijos, hoy reconocidos: Diego Junior (1986), Jana (1996) y Diego Fernando (2013).

