El jefe del equipo médico del hospital Gemelli confirmó en las últimas horas que el Papa estuvo dos veces a punto de morir durante su internación de 37 días. «Dos veces se perdió la situación y luego ocurrió como un milagro», confesó el cirujano Sergio Alfieri, quien operó en dos ocasiones previas a Francisco. «Tuvimos que elegir entre parar y dejarlo ir o forzarlo y probar todos los medicamentos y terapias posibles, corriendo el riesgo muy alto de dañar otros órganos. Y al final tomamos este camino», explicó.
El responsable de los médicos que trataron al Sumo Pontífice brindó una entrevista al medio italiano Corriere della Sera en la que aseguró que Jorge Bergoglio «sabía que podía morir». Y puntualizó sobre la gravedad de lo vivido: «La peor noche fue el 28 de febrero (…) Los que estaban a su lado tenían lágrimas en los ojos».
Esa fue la fecha en la que sufrió un broncoespasmo tras haber sido ingresado al centro médico 14 días antes por una bronquitis asmática que derivó en una neumonía bilateral y la difusión de varios tipos de virus y otros microbios, lo que complicó ampliamente el cuadro papal.
«Todos sabíamos que no había otro remedio que tomar el camino de intentarlo todo», contó el especialista, que reveló también que había mucha conmoción entre sus allegados, en particular del enfermero de confianza de Francisco, Massimiliano Strapetti, nombrado su asesor personal sanitario y quien le pidió: «Intentalo todo, no te rindas». «Eso es lo que todos pensábamos también. Y nadie se rindió», declaró.
Al ser consultado sobre si el Papa «entendió que corría el riesgo de morir», Alfieri respondió: «Sí, también porque estaba siempre alerta. Incluso cuando su condición empeoró, estaba completamente consciente. Aquella noche fue terrible, él sabía, como nosotros, que quizá no sobreviviera a aquella noche».
Fuente: El Canciller.

