Enrique y Walter: una historia de amor incondicional
Hoy el dolor atraviesa a sus seres queridos por la partida de Walter Ninni. Desde Convergencias, queremos acompañarlos con nuestro más profundo respeto y admiración por una historia de amor, entrega y acompañamiento que supo superar tantas barreras físicas y sociales.
Una historia que se construyó día a día, paso a paso con voluntad, predisposición, paciencia y esfuerzo fue la que nos dieron como ejemplo Enrique y Walter.
Enrique fue mucho más que un padre. Fue compañero, amigo y cuidador. Un hombre que estuvo siempre junto a Walter, acompañándolo en cada etapa y procurando que pudiera participar, disfrutar y ser protagonista de la vida, aún cuando el camino estuviera atravesado por dificultades y barreras que muchas veces la propia sociedad impone a los desafíos propios que cada persona pueda tener.
Esta historia nos muestra el amor incondicional, pero también habla de inclusión, compromiso y perseverancia. De la decisión de reinventarse, de sacar fuerza de donde sea, de buscar, una y otra vez, las maneras de que Walter pudiera compartir, disfrutar y tratar de vivir lo más plenamente posible.
Desde nuestro lugar, hoy queremos acercar nuestras condolencias a Enrique Ninni, a sus familiares y a todos quienes compartieron la vida de Walter.
Con nuestra cámara tuvimos la posibilidad de registrar, a lo largo del tiempo, algunos de esos momentos que reflejaban este vínculo. Una de esas fotografías es la que hoy compartimos. El archivo nos jugó una mala pasada y no logramos encontrar la versión original sin nuestra marca, pero aún así quisimos compartirla porque creemos que conserva algo mucho más valioso que una imagen perfecta: guarda un instante de esa historia de amor incondicional y que entendemos que merece ser recordada como un ejeplo de vida.
Hasta siempre, Walter. Desde el equipo de Convergencias le hacemos llegar un abrazo enorme para Enrique y a su familia, por haber hecho del amor, el cuidado y la inclusión una forma de vida.

