El hecho ocurrió el pasado 14 de julio. Según reveló la autopsia, la víctima recibió 13 puñaladas en distintas partes del cuerpo. En la escena del crimen, la Policía halló el arma utilizada y restos de gas pimienta.
El sospechoso: Un ciudadano español de 65 años. Ingresó a la vivienda sin forzar la puerta, lo que hace presumir que ambos se conocían.
El móvil: La principal hipótesis apunta a un ataque por celos, al sospechar que Rico mantenía una relación sentimental con su esposa.
Resolución del caso: Tras reconstruir la fuga mediante cámaras de seguridad y testimonios, la Policía rastreó al agresor hacia otra localidad, donde se quitó la vida a menos de 24 horas del homicidio.
Con las pruebas biológicas, imágenes y testimonios reunidos, la Policía Nacional dio por esclarecido el hecho y confirmó el cierre de la causa.

