El Ministerio de Salud de la Nación definió quiénes deberán volver a rendir el examen de residencias médicas. Se trata de 141 postulantes sospechados de haber cometido fraude, 133 de ellos graduados de universidades extranjeras.
Además, denunciarán penalmente a un postulante ecuatoriano que apareció en una grabación usando lentes especiales para copiarse.
La nueva prueba se realizará el jueves 7 de agosto bajo modalidad escrita y presencial, y estará a cargo exclusivo de las autoridades nacionales.
En paralelo, otros 127 postulantes quedaron eximidos de rendir nuevamente, tras comprobarse lo que el Ministerio definió como “congruencia académica” entre su desempeño en el examen del 1° de julio, sus trayectorias universitarias y los antecedentes de sus casas de estudio.
Según detallaron fuentes oficiales, 110 de esos 127 son egresados de universidades argentinas, mientras que entre los que deberán rendir nuevamente predominan quienes se formaron en el exterior: 133 de los 141 casos.
“La nueva instancia evaluativa se llevará a cabo el día 7 de agosto. Todos los aspirantes incluidos en esta revisión serán notificados por correo electrónico, tanto quienes deban rendir nuevamente como quienes queden relevados de hacerlo, a través de la Dirección Nacional de Calidad y Desarrollo del Talento en Salud”, señalaron desde la cartera que encabeza Mario Lugones.
La decisión fue adoptada por el Comité de Expertos designado para revisar los casos sospechados, luego de que un informe técnico detectara “un incremento estadísticamente anómalo del número de postulantes con calificaciones superiores a 85”, con un aumento del 33,6% respecto de convocatorias anteriores.
Según ese documento, se cuadruplicaron los puntajes superiores a 90 sobre 100, en especial entre aspirantes provenientes de universidades que históricamente no mostraban desempeños destacados.
Frente a esa anomalía, y con el objetivo de preservar la equidad del proceso, el Gobierno resolvió implementar una revisión caso por caso. Para ello, se evaluó la consistencia entre el puntaje obtenido en el examen, el promedio de carrera y la reputación institucional de la universidad de origen.
En aquellos casos con alta congruencia académica, se ofreció una instancia de evaluación oral. En cambio, quienes no alcanzaron ese estándar o no optaron por esa opción, deberán rendir el nuevo examen escrito.