Los cuerpos de cinco recién nacidos o fetos fueron hallados ocultos en cajas dentro de un apartamento ubicado en el centro histórico de Orange, en el departamento de Vaucluse, en el sureste de Francia. El macabro hallazgo se produjo en el segundo piso de un edificio antiguo, a pocos pasos del famoso Teatro Romano de la ciudad, donde la policía ya colocó precintos con la inscripción oficial «meurtre sur mineur» (asesinato de un menor).
El desencadenante de la investigación ocurrió el lunes, cuando un hombre de unos 30 años trasladó a su esposa al hospital debido a fuertes dolores de estómago. Para sorpresa del marido, la mujer dio a luz en ese mismo momento a un bebé en perfecta salud, tras un embarazo del que él no tenía conocimiento alguno.
Al ser interrogado, el hombre ofreció declaraciones confusas a la policía, en las que mencionó la posibilidad de que su esposa hubiera sufrido otras negaciones de embarazo (dénis de grossesse) en el pasado. Sus sospechas alertaron de inmediato a los servicios sociales, psicológicos y policiales. Esa misma noche del lunes, alrededor de las 23:00 horas, los agentes se desplazaron al edificio con una fotografía de la madre para localizar la vivienda. Tras registrar el domicilio, los investigadores descubrieron los restos de los cinco bebés dentro de cajas de cartón, lo que motivó el despliegue inmediato de la policía científica, equipada con trajes protectores y máscaras.
Perfil de la familia e investigación
Varios vecinos de la calle adyacente mostraron su absoluta estupefacción ante la noticia. Describieron a la pareja, instalada en el edificio desde hacía dos años, como personas encantadoras y normales. El marido salía a trabajar por las mañanas, mientras que la mujer se encargaba de recoger a sus otros dos hijos, de 8 y 12 años, para comer a mediodía. Uno de los residentes, Florent Jean, admitió que al ver llegar a los bomberos el lunes llegó a dudar de si la madre estaba embarazada, idea que descartó al instante porque la consideraba muy delgada. En la puerta de la vivienda aún permanecían juguetes, patinetes y bicicletas de los menores.
Por el momento se desconocen las causas exactas y las fechas de los fallecimientos. La Fiscalía de Carpentras, consultada por la agencia AFP, evitó realizar declaraciones hasta el momento. Las pesquisas fueron confiadas a la Subdirección de Lucha contra la Criminalidad Organizada y la Delincuencia Especializada, y avanzarán este miércoles con la realización de los primeros exámenes forenses y la autopsia. La madre continúa hospitalizada y, por el momento, no fue puesta bajo custodia policial.
Fuente: El mundo.

