La Plata: la semana que pasó hubo caos en el curso de ingreso de la facultad de 60 y 120 que cuenta con unos 3.000 inscriptos, de los cuales 1.000 son extranjeros y, de ellos, la mitad provienen de Brasil.
Izabella y dos de sus compañeras y compatriotas cuentan el porqué del “éxodo” y describen a uno de los sistemas educativos “más desiguales” de América Latina, el verde-amarelo.
“El sistema de educación superior brasileño es muy complejo y desigual, como también lo es el propio país”, afirman en un ensayo el profesor de la Universidad de Sorocaba e integrante de la Red Universitaria Global para la Innovación (Unesco), José Dias Sobrinho, y la doctora en Educación por la Pontificia Universidad Católica de San Pablo, Márcia Regina F. de Brito.
Izabella cuenta su experiencia, que empieza por un examen de admisión a todo el sistema universitario “después del cual entra un chico o chica cada 180 aspirantes”, afirma y aclara que ese “uno” no es un “uno entero”.
“En Río de Janeiro hay 120 vacantes para Medicina -explica-. Pero sólo 50 son para todos. Las otras 70 se repartan en cupos especiales para personas de raza negra, indios, jóvenes de escasos recursos y alumnos provenientes de escuelas públicas”, describe.
“EN RÍO, DE 120 VACANTES PARA MEDICINA, SÓLO 50 SON PARA TODOS. LAS OTRAS 70 SE REPARTEN EN CUPOS ESPECIALES IZABELLA MATOS (23) ORIUNDA DE RÍO DE JANEIRO
¿Cupo para alumnos de escuelas públicas? La repregunta es obligada. “Sí. Es que está asumido que existe una diferencia abismal entre la formación que se da en los secundarios privados y los públicos, por lo que los primeros tienen muchísimas más posibilidades. Entonces, a igual nota, quien viene de una pública corre con ventaja”, relata Iza, quien alquila en La Plata con una compañera que cursó primer año de Medicina en 2017. “Es muy desigual el sistema. Quien tiene dinero, puede”, añade.
Antes de hurgar en el nivel medio, que tiene elementos singulares, la joven comenta que “en Río hay cuatro universidades públicas, una estadual (similar a provincial en nuestro país) y tres federales (nacionales), y ocho universidades privadas”.
“ACÁ NO GUSTAN DE NOSOTROS. SE NOTA EN LO QUE DICEN SOBRE EL CONFLICTO DEL INGRESO” OLGA NOGUEIRA (20) ORIUNDA DE RODONÓPOLIS
Esa relación se extiende por toda la república vecina. Un estudio de académicos brasileros sobre la universidad en América Latina revela que “hay ocho países que cuentan con sistemas nacionales de educación superior predominantemente públicos, como por ejemplo Argentina (78,79%), Panamá (88%) y Uruguay (89%). El caso de Cuba es particularmente especial, ya que, debido a las peculiaridades de su régimen político, su sistema es 100% público. El caso contrario lo representan Brasil, Chile y El Salvador, que muestran una elevada participación del sector privado (más de un 65%)”, detalla el informe.
Respecto del impacto de la cuestión social sobre el acceso a la educación, indica que “la desigualdad social se manifiesta en todos los sectores de la vida brasileña, con reflejos importantes en el nivel superior de la enseñanza: el 34,4% de los alumnos de centros públicos pertenecen al 10% más rico de la sociedad, mientras que este porcentaje crece a un 50% en las privadas”.
Fuente: El día

