Las autoridades sanitarias de India informaron que lograron contener un brote del virus Nipah tras confirmar dos casos en el estado oriental de Bengala Occidental, mientras varios países asiáticos reforzaron los controles de salud y la vigilancia en aeropuertos para los viajeros procedentes del país, ante el temor de una eventual propagación regional.
El Ministerio de Salud indio confirmó el martes que los dos contagios fueron detectados desde diciembre y aseguró que todos los contactos identificados fueron puestos en cuarentena y sometidos a pruebas. En total, se rastrearon 196 personas vinculadas a ambos casos, ninguna de las cuales presentó síntomas ni dio positivo.
Aunque no se reportaron casos fuera de India, varios países del sudeste asiático endurecieron o reactivaron medidas de control sanitario en aeropuertos como precaución.
Indonesia y Tailandia reforzaron los controles en las terminales internacionales con declaraciones de salud, monitoreo visual y controles de temperatura para pasajeros provenientes de India.
En el aeropuerto Suvarnabhumi de Bangkok se instalaron escáneres térmicos en las puertas de llegada de vuelos directos desde Bengala Occidental y se asignaron zonas de estacionamiento específicas para las aeronaves procedentes de áreas con brotes.
El virus Nipah es una infección zoonótica poco frecuente pero altamente letal, identificada por primera vez en Malasia a fines de la década de 1990. Se transmite principalmente de animales a humanos, sobre todo a través de murciélagos frugívoros –considerados su huésped natural– y, en algunos brotes iniciales, mediante el contacto con cerdos infectados. La transmisión entre personas es posible, pero limitada, y suele producirse tras un contacto estrecho con pacientes enfermos, como familiares o cuidadores.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de mortalidad del Nipah oscila entre el 40% y el 75%, lo que lo convierte en un patógeno mucho más letal que el coronavirus, aunque considerablemente menos contagioso. No existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico aprobado y la atención médica se limita a cuidados de soporte para controlar las complicaciones.
Fuente: La Nación.

