Un estudio global analizó datos de más de 2,8 millones de niños de 64 países y encontró una asociación entre una mayor exposición a pantallas y resultados menos favorables en distintos aspectos del desarrollo infantil.
Los investigadores observaron vínculos con menor rendimiento académico y desarrollo del lenguaje, además de más problemas emocionales, dificultades con los pares y conductas relacionadas con síntomas de ansiedad, depresión, agresividad y TDAH.
Sin embargo, los especialistas remarcaron que se trata de asociaciones y no de una prueba de causalidad. El estudio tampoco pudo diferenciar con precisión el impacto de distintos usos, como redes sociales, videojuegos o streaming.

