Ezequiel Altamira tenía 16 años. El viernes por la noche fue a bailar con unos amigos al boliche “The Club, anteriormente conocido como “Club Leloir”, en la localidad de Ituzaingó.
Cuando salieron, caminaron hasta una plaza cercana para esperar el remis que habían pedido. Allí, un grupo de ocho jóvenes pasaron por delante de ellos, los miraron y siguieron camino. Sin embargo, unos metros más adelante, dos decidieron regresar y encarar a la víctima, según pudo reconstruir Infobae. Uno era el detenido de 14 años: para la Justicia es quien mató a Ezequiel.
Por las cámaras de seguridad y los testigos, los investigadores saben que, del grupo de ocho que pasó frente a Ezequiel y sus amigos, solo regresaron el detenido de 14 años y otro más que aún no fue individualizado.
“Los encararon y les dijeron: ‘Párense de manos’. Los corrieron para pegarles, el menor de 14 lo agarró a Ezequiel, lo golpeó en la nuca desde atrás y, después, lo pateó cuando ya está en el piso y le sustrajo el celular”, describieron las fuentes del caso a este medio lo sucedido.
Fuentes del caso explicaron que el menor apresado este domingo, junto a su hermano de 19 y otro adolescente de 17, no es punible y quedó con una medida de seguridad pedida por la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°1, dirigida por Guillermo Rodríguez Rey, y avalada por la jueza de Garantías N°2 Cecilia Drago.
Fuente: Infobae.
28/10/24

