Elda a su edad debe salir cada día con su bastón a vender repasadores y cosas que va consiguiendo.
No tiene que pagar alquiler, jubilación no le alcanza para llegar a fin de mes.
La mujer prefiere recorrer bares y comercios donde con una sonrisa gigante ofrece los productos y recibe también la invitación para charlar cafecito mediante.
Aún con la mejor predisposición, una es una realidad muy triste, cómo la de miles de adultos mayores.
Elda vive en Lobos, provincia de Buenos Aires y nos autorizó para publicar su situación.

