El encuentro, que duró una hora, se llevó a cabo en el despacho presidencial de la Casa Rosada. El Gobierno prometió colaborar con el presidente electo para hacer un traspaso “lo más ordenado posible”.
Alberto Fernández fue a la Casa Rosada, tras la invitación de Mauricio Macri realizada ayer por la noche, y compartieron un desayuno de una hora, con el que iniciaron el proceso de transición que culminará con su asunción el 10 de diciembre.
La charla, según coincidieron ambas partes, fue «cordial». «Fue una buena charla, cordial, pensando en la transición, en hacer lo mejor para el país y para distender», resaltaron desde el entorno del presidente electo.
Desde el Gobierno, coincidieron en que se trató de un encuentro «positivo», y que tuvieron «la mejor charla desde que empezaron a hablar tras las PASO». Y contaron que «acordaron estar en contacto para que sea una excelente transición»,
Tal como era la intención de Alberto, en la cita se acordó «armar un equipo de transición». Y que habrá «línea directa» entre ambos. Esto no implica, aclararon las fuentes, que se trate de un cogobierno.
El presidente electo llegó acompañado por su vocero, Juan Pablo Biondi; pero la reunión en el despacho presidencial fue a solas entre el mandatario actual y el electo en estos comicios del 27 de octubre. El encuentro se prolongó durante una hora.
A las 11:30, Fernández se retiró de la Casa de Gobierno y no realizó declaraciones. La idea de realizar una declaración conjunta no sucedió pero sí se tomaron una foto en el despacho presidencial.
Según altas fuentes oficiales, el encuentro fue «muy positivo» y ambos mandatarios acordaron «estar en contacto para que sea una excelente transición».
En el Gobierno, previo a la reunión, reforzaron el mensaje que había dado Macri en el búnker de Juntos por el Cambio. «Nos pondremos a trabajar desde el día uno para que esto se lleve adelante de la mejor manera y lo más ordenada posible. Y para que la Argentina pueda dar una muestra de cómo puede sucederse un Gobierno de un color a otro», prometió el secretario general de Presidencia, Fernando de Andreis, al arribar a Balcarce 50.
Previo a la cita, desde el comando del Frente de Todos, en la calle México, Nicolás Trotta, coordinador de los equipos técnicos de Alberto, indicó que lo que el mandatario electo ha planteado «es la conformación de un equipo de alrededor de 30 personas que puedan tomar conocimiento de las distintas áreas del Gobierno».
Y advirtió que «la transición es un proceso como ocurre en cualquier lugar del mundo, donde el gobierno entrante empieza a tomar conocimiento del estado de situación del país», pero que de ninguna manera habrá un cogobierno ya que «la responsabilidad de gobernar es de Mauricio Macri».
«Todo lo que ocurre y las decisiones que se adopten hasta el 10 de diciembre van a ser responsabilidad de la gestión de Macri», remarcó en diálogo con radio La Red. Y enmarcó al endurecimiento del cepo cambiario.
En efecto, pese a la danza de nombres, Trotta aclaró que Alberto está definiendo la conformación de su Gabinete. «Todavía no tiene las personas ‘exactas’ para cada una de las áreas», precisó.

