Después de décadas de esfuerzos para protegerla, la tortuga verde logró una importante recuperación a nivel mundial y dejó de estar clasificada como “En peligro” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En 2025, su categoría pasó a ser “Preocupación menor”.
La recuperación es resultado de años de trabajo para proteger las playas de anidación, reducir la captura accidental en redes de pesca y combatir la caza y el saqueo de huevos.
Según la evaluación global, las poblaciones de tortugas marinas muestran avances en distintas regiones, una señal de que las medidas de conservación pueden dar resultados cuando se sostienen en el tiempo.
Sin embargo, la recuperación todavía necesita protección: la contaminación, la pérdida de hábitats y la pesca continúan siendo amenazas para muchas poblaciones.
Una noticia que demuestra que cuidar la naturaleza vale la pena.

