Después de miles de años, un equipo de investigadores volvió a poner el foco sobre uno de los grandes misterios de la historia: el posible paradero del Arca de Noé.
La investigación se concentra en la Formación Durupınar, una estructura ubicada en las montañas de Turquía que tiene una particular forma de barco y que desde hace décadas es vinculada por algunos investigadores con el relato bíblico del gran diluvio.
Según un medio británico, nuevos estudios con radar y perforaciones detectaron capas estructurales, líneas rectas, intersecciones y espacios que podrían tener características artificiales.
Los investigadores sostienen que estos indicios podrían respaldar la hipótesis de que la formación no sería completamente natural y que podría contener restos de una antigua estructura.
Sin embargo, todavía no está confirmado que se trate del Arca de Noé. La investigación continúa y la comunidad científica mantiene cautela frente a esta hipótesis.

