El líder de la Liga había solicitado que el encuentro, previsto para las 16.15, no se disputara por los sucesos en Cataluña.
El partido de la séptima jornada de Liga entre el Barcelona y Las Palmas de esta tarde a las 16.15 en el Camp Nou se juega a puerta cerrada para evitar incidentes después de lo vivido en una jornada muy polémica en Cataluña.
En la mesa de negociación se debatió hasta el último momento la opción de disputar el partido. Y ganó fuerza el hecho de hacerlo a puerta cerrada, para evitar problemas y como recurso más salomónico. En un comunicado remitido a las 16 horas, el FC Barcelona explicaba la decisión tomada tras una larga reunión y “después de la negativa de la Liga a decretar el aplazamiento del partido”. La nota arrancaba así: “El Barcelona condena las acciones llevadas a cabo en muchas localidades de Cataluña para impedir el ejercicio del derecho democrático y la libre expresión de sus ciudadanos”.
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No todos los directivos de la Junta del Barcelona estaban de acuerdo con la decisión de jugar el partido, de hecho poco después de conocerse el comunicado se supo de la dimisión del vicepresidente Carles Vilarrubí. Pero se buscó la manera de llegar a un acuerdo, especialmente porque la plantilla, donde también había opiniones discordantes, también había una mayoría que se inclinaba por competir. Así se explicó el presidente del club, Josep Maria Bartomeu: “Hemos decidido jugar el partido, pero de forma excepcional, a puerta cerrada. Que todo el mundo vea lo que está pasando aquí. Los Mossos nos habían dicho que el partido se podía jugar con toda normalidad”.
Fuente: El País
Foto: Albert Gea (REUTERS)

