Aunque los opositores, de la mano de Estados Unidos, habían agitado el fantasma acerca de su posible detención por haber violado su prohibición de salir de territorio venezolano, el autoproclamado presidente no tuvo trabas para ingresar al país. La oposición organizó movilizaciones para recibirlo.
Juan Guaidó llegó al aeropuerto de Caracas pasado el mediodía en Venezuela. Fue recibido por embajadores de Francia, Alemania, Portugal, España, Rumania, entre otros, y por seguidores. La presencia de diplomáticos se debió a, según afirmaron, garantizar que no fuera detenido, como se especulaba que podría suceder, ya que el Tribunal Supremo de Justicia había dictado su prohibición de salida del país.
A la hora de su entrada oficial ya estaba organizada su recibida en Caracas, en la zona de Las Mercedes, espacio habitual de los actos de la oposición. También en otros puntos del país la oposición había organizado movilizaciones, como en la ciudad de Maracaibo.
El autoproclamado presidente había anunciado su retorno por redes sociales desde días anteriores. En la noche del domingo publicó un mensaje a través de su cuenta de Twitter para llamar a que no decayera la movilización y ratificar su decisión de mantener la hoja de ruta. En una entrevista afirmó, además, que en caso de ser detenido se trataría de un Golpe de Estado. Voceros del gobierno norteamericano habían advertido por su parte que tomarían severas respuestas en caso de que algo le sucediera.
Esa situación de tensión finalmente fue disipada con su llegada que, a diferencia de su salida, fue por el aeropuerto y no por un camino ilegal de frontera. De esta manera Guaidó ingresó al país, y se encuentra en camino al acto donde lo esperan sus seguidores. La decisión de dejarlo ingresar de esta manera parece haber respondido a la voluntad de no abrir un escenario que desemboque en una mayor escalada dentro de un cuadro de gran inestabilidad.
Fuente: Página12.com

