A fines de diciembre, un productor apícola asociado a la Cooperativa Apícola Cosar registró una mortandad masiva en dos de sus colmenares, ubicados a 500 metros y a 1,5 kilómetros de su establecimiento.
Según relató Oscar Beresvil, el 29 de diciembre las colmenas presentaban un desarrollo normal y una muy buena proyección productiva. Sin embargo, el 31 de diciembre se constató la presencia de cientos de abejas muertas frente a las piqueras y un daño generalizado que afectó prácticamente la totalidad de los apiarios.
“Hice un recorrido para agregar medias alzas y estaba todo perfecto. Dos días después encontré un desastre, el colmenar afectado al 100%”, comentó Oscar de la localidad de Humboldt, quien estimó una pérdida cercana al 60% de la cosecha de miel, en plena temporada productiva.
De acuerdo con la información recabada posteriormente, el hecho estaría vinculado a la aplicación de un insecticida en un lote cercano. El producto mencionado, identificado como “finopril”, se encuentra prohibido por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) debido a sus riesgos ambientales y su impacto sobre polinizadores.
Fuente: AGROFYNEWS

