«Chispita» le decían a Uriel Alejandro Giménez (12), el chico que murió mientras viajaba en un auto con dos delincuentes que se enfrentaron con la Policía bonaerense. Ahora investigan el accionar de los agentes y buscan a las dos personas que viajaban con él y lo abandonaron malherido en Puerta 8, en Tres de Febrero.
Todo empezó, de acuerdo a la versión oficial, cuando un patrullero que realizaba tareas de prevención se topó con un Fiat Uno Van Fire blanco, que no tenía impedimentos para circular ni pedido de secuestro. El móvil del Comando de Patrullas de Tres de Febrero habría intentado detener el vehículo, pero sus ocupantes aceleraron y escaparon.
Luego habrían iniciado un operativo cerrojo para detener a los ocupantes del coche, que dispararon contra el patrullero.
Al llegar a la calle Catamarca al 2000, a metros de la avenida Eva Perón, en los alrededores de Puerta 8, el conductor y su acompañante escaparon corriendo. Dentro del auto dejaron al chico de 12 años malherido, quien finalmente falleció.
Fuentes de la investigación indicaron que «dentro del vehículo había vainas servidas», lo que probaría que dispararon. También en el recorrido de la fuga.
La causa quedó caratulada como «homicidio agravado», está en manos de la Fiscalía N° 6, a cargo de Gabriela Pinto.
En redes sociales, amigos y familiares despidieron al chico de 12 años, pero publicaron fotos en las que posaba junto a un arma. «Siempre fuiste un rochito Uri, compañero, te voy a extrañar mucho», publicó un familiar.
En dos fotos que se viralizaron producto de la noticia, Uriel posa para la cámara junto a un arma de fuego. «Robate el cielo, Chispita», lo despidieron en los comentarios de un video recordándolo.
«Vamos a despedirlo como a él le gustaba», escribieron para difundir el velorio que se realizó este miércoles de 11 a 15 en una casa velatoria de Caseros. Luego lo sepultarían en el cementerio de Pablo Podestá.
Fuente: Clarín

