Un equipo de veterinarios viajó desde Buenos Aires hasta Córdoba para atender a Koda, un oso pardo de más de 300 kilos con un tumor maligno, y sufrió el robo de equipos de trabajo valuados en más de US$10.000.
El hecho ocurrió cuando los profesionales hicieron una parada en una estación de servicio sobre la autopista Córdoba-Rosario. Al regresar a la camioneta, descubrieron que habían roto un vidrio y forzado la caja del vehículo para llevarse parte del equipamiento.
Entre los elementos robados se encuentran un monitor multiparamétrico, un equipo de electroquimioterapia y equipamiento de anestesia, fundamentales para el trabajo veterinario.
Koda continúa bajo seguimiento médico y será sometido a nuevas evaluaciones para determinar los próximos pasos frente a su enfermedad.

